El sector muestra una mayor resiliencia que otras actividades económicas, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica, el encarecimiento de la financiación y el repunte de los impagos a nivel mundial.
La hostelería española continúa mostrando signos de fortaleza frente al complejo escenario económico internacional. Según los últimos datos de la aseguradora de crédito y gestión de riesgos Coface, las insolvencias empresariales en el sector se redujeron un 8 % interanual, convirtiéndose en una de las actividades que mejor está resistiendo el deterioro del clima empresarial.
El comportamiento del sector contrasta con la tendencia observada a nivel global, donde las insolvencias empresariales se dispararon un 12 % en los primeros meses de 2026 respecto al año anterior. En España, por el contrario, el número total de insolvencias descendió un 10,3 %, aunque las previsiones apuntan a un repunte moderado de entre el 2 % y el 3 % para el conjunto del ejercicio.
La evolución de la hostelería resulta especialmente significativa al compararla con otros sectores de la economía española. Educación registró un incremento interanual de las insolvencias del 69,6 %, seguida de salud y servicios sociales (+9,4 %), actividades financieras y de seguros (+6,3 %) y transporte y almacenamiento (+2,9 %).
Un entorno económico cada vez más complejo
Los economistas de Coface advierten de que el entorno empresarial se está debilitando de forma acelerada debido a la combinación de tensiones geopolíticas, volatilidad energética y mayores costes de suministro. El conflicto en Oriente Medio y, en particular, sus efectos sobre los precios de la energía y las cadenas de aprovisionamiento, están añadiendo nuevas presiones sobre la actividad económica y las decisiones de inversión.
A ello se suma un contexto financiero todavía exigente. Aunque los bancos centrales han iniciado una cierta flexibilización monetaria, los tipos de interés continúan en niveles elevados tras varios años de endurecimiento, encareciendo el acceso al crédito y dificultando la refinanciación de la deuda empresarial.
Según el informe, incluso pequeños incrementos en los costes de financiación podrían acelerar nuevamente los impagos, especialmente entre las pymes, que cuentan con menor diversificación y una mayor exposición a las tensiones de tesorería.
Menos ayudas públicas y más capacidad de adaptación
Coface destaca que la moderación de las insolvencias registrada entre 2020 y 2023 estuvo estrechamente vinculada al amplio respaldo gubernamental desplegado durante la pandemia y la crisis derivada de la guerra en Ucrania. Sin embargo, las actuales medidas de apoyo tienen un alcance mucho más limitado.
En España, el paquete de ayudas vigente apenas representa en torno al 0,3 % del PIB, muy por debajo del esfuerzo fiscal realizado en ejercicios anteriores. Aunque estas iniciativas están más focalizadas en los sectores y empresas vulnerables, la capacidad de las políticas públicas para contener un eventual incremento de las insolvencias es hoy más reducida.
En este escenario, la evolución de la hostelería pone de manifiesto una mayor capacidad de adaptación y resistencia frente a un entorno económico todavía marcado por la incertidumbre y las restricciones financieras, situando al sector en una posición relativamente más favorable que la de otras ramas de actividad.


