Las tiendas de Turris en Madrid se llenan del aroma inconfundible de uno de los grandes clásicos de la repostería de Semana Santa: las torrijas. Fiel a su filosofía artesanal, la panadería elabora cada una de ellas desde cero a partir de su pan brioche para torrijas, elaborándolas dos veces al día para garantizar que el cliente las encuentre recién hechas, crujientes por fuera y extraordinariamente jugosas por dentro.
La receta parte de una elaboración cuidada y fiel a la tradición. Las rebanadas de pan se bañan en una infusión aromática de leche con ralladura de piel de limón y naranja, vainilla en rama, azúcar y huevo, que empapa lentamente la miga hasta conseguir una textura especialmente jugosa. Después se fríen y se rebozan con azúcar y canela, logrando el equilibrio perfecto entre un interior suave y húmedo y un exterior con un ligero toque crujiente.
En Madrid, Turris propone cuatro versiones para todos los gustos, con distintas cremas elaboradas artesanalmente siguiendo el mismo cuidado por el producto que les caracteriza. La clásica, que respeta la receta más tradicional; la torrija con crema pastelera quemada, coronada con una fina capa de azúcar caramelizado; la torrija con crema de pistacho y trocitos de pistacho, intensa y aromática; y la torrija con crema de chocolate y chips de chocolate, pensada para los más golosos. Todas ellas se elaboran con ingredientes sencillos y de calidad.
Pan de torrijas para hacerlas en casa
Además de sus torrijas recién hechas, Turris también ofrece su pan especial para torrijas, pensado para quienes quieren preparar este clásico de Semana Santa en casa.
Se trata de un pan brioche de formato grande, con la medida perfecta para obtener rebanadas ideales para la receta. Su sabor recuerda al de un brioche, con una miga muy tierna, corteza blanda y un ligero toque dulce que lo convierte en la base perfecta para elaborar torrijas.
Este pan se elabora con harina de trigo, masa madre, huevo, azúcar, mantequilla, aceite de oliva, miel y sal, una combinación que aporta textura, aroma y un sabor equilibrado que realza el resultado final.
Del 3 de marzo al 30 de abril, estas torrijas se convierten en uno de los dulces imprescindibles de la temporada, una invitación a detenerse, dejarse llevar por los aromas de la cocina de siempre y celebrar la Semana Santa con un bocado tan simple como extraordinario.



