Al día

La tortilla de patatas, el clásico del verano que se reinventa en mil versiones

Entre la receta de toda la vida y las versiones más creativas, este plato sigue siendo en vacaciones, el protagonista indiscutible de la mesa

Hay sabores capaces de transportarnos inmediatamente al verano. Es el caso del gazpacho, la ensaladilla rusa y, por supuesto, la tortilla de patatas. Presente durante todo el año, este plato tradicional vuelve a convertirse cada verano en uno de los grandes protagonistas de la mesa, cuando apetecen elaboraciones sabrosas y, a la vez, sencillas de preparar. Y esta tendencia se refleja en las cifras: según la asociación Platos Preparados de España, en el último año el consumo de tortilla de patatas refrigerada creció un 5,3%, superando los 47.816.000 kilos, una cifra que confirma que este clásico está más presente que nunca.

La versatilidad, la comodidad y el sabor son las claves de su éxito. La tortilla de patatas se disfruta fría o templada, no requiere preparación y resulta perfecta para compartir en una comida en familia, en una cena informal o como aperitivo entre amigos, esos momentos que definen el verano y en los que se busca poner poco esfuerzo en la cocina sin renunciar al buen comer.

Más allá de su sabor, la tortilla de patatas ofrece un perfil nutricional interesante dentro de una alimentación variada y equilibrada. El huevo aporta proteínas de alta calidad y vitaminas como la D y la B12, mientras que la patata proporciona hidratos de carbono complejos que contribuyen a un aporte de energía sostenido a lo largo del día.

De la receta de siempre a la propuesta más rompedora.

Si algo explica el buen momento de la tortilla de patatas es su enorme capacidad de reinventarse. Lo que durante décadas fue una elección entre dos opciones -con o sin cebolla- es hoy una categoría en plena efervescencia, en la que los fabricantes de platos preparados innovan de forma constante para sorprender al consumidor en cualquier contexto.

Sobre la base de las clásicas elaboradas con huevo, patata y aceite de oliva, la oferta se ha ampliado con versiones que incorporan ingredientes como espinacas, chorizo, jamón, calabacín, atún o pimientos, que aportan nuevos matices sin perder la esencia del plato. A ellas se suman las propuestas más gourmet, con la trufa a la cabeza como gran tendencia de los últimos años, o la cebolla caramelizada, que aporta un toque dulce y una textura más melosa.

La innovación también responde a las nuevas formas de comer: hoy es fácil encontrar tortillas veganas, ecológicas o elaboradas sin gluten y sin lactosa, pensadas para que nadie tenga que renunciar a este clásico. Y lo mismo ocurre con los formatos, que se adaptan a cada momento de consumo: desde la ración individual y el pincho hasta la versión rectangular ideal para bocadillos o la extragrande pensada para compartir en las reuniones más numerosas.

Así, entre la receta de toda la vida y las versiones más creativas, la tortilla de patatas sigue siendo, verano tras verano, la protagonista indiscutible de la mesa.