En Navidad, pizzas sanas para todos

La cadena Pizzasana afronta las navidades 2010 con varias novedades: mientras afina su proceso de expansión para el año que viene, sus dos locales en Madrid ofrecen estas navidades un menú de noche para disfrutar, de lunes a jueves, de su comida sana y apta para todo tipo de dietas por 11,95 euros. 

Pizzasana se ha hecho mayor. Después de cinco años ofreciendo pizzas equilibradas compatibles con la dieta celiaca y la intolerancia a la lactosa en su primer local, en la avenida del Machupichu 16,  sus responsables decidieron que era el momento de abrir nuevos espacios en Madrid. Y, para ello, empezaron por el principio: el mismo corazón de Madrid. Desde el pasado verano, funciona Pizzasana Chueca, ubicado en la calle de Clavel, a escasos 20 pasos de la Gran Vía. 
 
El proceso de ampliación, que continuará en los próximos meses, busca expandir la idea de negocio de sus fundadores. Pizzasana quiso  alejarse del concepto clásico de pizza, asociado a la comida rápida y calórica. Sus fundadores, muy vinculados a la práctica del deporte y los hábitos de vida saludables, decidieron diferenciarse con pizzas de alto valor nutricional aptas para todo tipo de dietas, especialmente las que no pueden incluir gluten o lactosa.
 
Marta Adánez, creadora de Pizzasana desarrolla esta idea: “El equipo de Pizzasana cuenta con más  de 10 de años de experiencia en el sector de la restauración y, desde nuestros primeros pasos, comprobamos que no todo el mundo podía acceder con facilidad al placer de probar una buena pizza con ingredientes frescos. Había un vacío en el mercado que no sólo atañe a celiacos o al  15% de españoles que es intolerante a la lactosa en alguno de sus niveles, sino también a todos aquellos que quieren comer de forma sana. La pizza es, de por sí, un plato equilibrado con gran valor nutritivo. Sólo había que recuperar su esencia y adaptarla”.
 
En el diseño de la carta, Adánez y su equipo han contado con la  ayuda y asesoramiento de médicos nutricionistas. De la puesta en común de ambos mundos, surgió una carta que ofrece al cliente cuatro opciones de masa, siempre fina: trigo normal, trigo integral ecológico, masa sin gluten y masa sin lactosa.
 
Es el primer paso para degustar de la experiencia Pizzasana, que completa su oferta de pizzas con ingredientes naturales y frescos, propios de la dieta mediterránea: desde espárragos y alcachofas naturales hasta sardinas, pasando por auténtico lomo de buey y morcilla segoviana, en caso de que el cliente necesita recuperar fuerzas. El 98% de ellos es compatible con una dieta sin gluten. Las combinaciones de la carta cubren todo el espectro de necesidades nutricionales, hay opciones para quienes necesitan un aporte extra de fibra o vitaminas, para quienes quieren algo más de energía o, simplemente, buscan un delicioso plato ligero y nutritivo.
 
“Pero hay más. Pizzasana no son sólo pizzas, sino también ensaladas abundantes, canapés escogidos o unos deliciosos nachos para abrir boca. Cerramos nuestra oferta con una selección de postres caseros y helados”, concluye Adánez.
 
La idea de Pizzasana nace del compromiso de sus creadores con los valores de la vida sana y de una clara vocación de extender el placer de comer pizza a todos, con independencia del tipo de dieta que cada persona deba seguir. Esta filosofía les llevó, desde el primer momento, a colaborar activamente con la Asociación de Celiacos de Madrid. En los últimos años, la cadena ha querido ampliar su apoyo solidario y, en la actualidad, colabora con Intermón Oxfam, la Fundación de Esclerosis Múltiple y la Fundación del Síndrome 5p-, una dolencia congénita derivada de una malformación en el cromosoma 5 y que provoca en sus afectados microcefalias, deficiencia mental, menor ritmo de crecimiento y malformaciones cardíacas, entre otros síntomas.