- Para los españoles la tecnología no solo debe mejorar la experiencia del paciente, sino también aliviar la presión del sistema sanitario. - El 97% de los españoles afirma que conoce la Inteligencia Artificial y el 68% piensa que la IA será la tecnología más influyente en los próximos diez años. - Sin embargo, el 27% admite que avanza demasiado rápido, el 30% de los ciudadanos cree que los robots humanoides son una amenaza y el 63% teme los ciberataques. - Ante este escenario, el objetivo de Bosch es innovar de manera responsable, con soluciones útiles que respondan a las necesidades reales de las personas.
La combinación entre tecnología y salud se ha convertido en uno de los aspectos clave donde los españoles depositan mayores esperanzas de progreso. Así lo refleja el Bosch Tech Compass 2026, el estudio internacional de Bosch que analiza, sobre más de 11 000 encuestados de los principales países, cómo perciben los ciudadanos la tecnología y su papel en la vida diaria.
Según este estudio, el 54% de la población española espera que en los próximos cinco años la tecnología aplicada a la salud avance de tal manera que permita mejorar su vida de forma significativa. Este porcentaje se sitúa cuatro puntos porcentuales por encima de la media mundial (50%). Esta expectativa sitúa a la sanidad como el sector donde más ciudadanos prevén avances tangibles a corto plazo.
La percepción general es positiva: el 64% cree que la tecnología hace su vida más cómoda. Estos datos reflejan una demanda creciente de soluciones que permitan agilizar diagnósticos, mejorar la prevención y acercar los servicios sanitarios a todos los ciudadanos.
El reto de un sistema más moderno, eficiente y accesible
Para gran parte de la población, la tecnología no solo debe mejorar la experiencia del paciente, sino también aliviar la presión del sistema sanitario. Los datos revelan que muchos españoles ven en la digitalización y la innovación biomédica la oportunidad de reducir tiempos de espera, optimizar recursos y ampliar el acceso a servicios especializados. La ciudadanía también muestra sensibilidad hacia uno de los grandes desequilibrios del país: un 27% de los españoles cree que la tecnología debería priorizar la mejora de la accesibilidad sanitaria (un 4% menos que a nivel mundial), un aspecto clave para avanzar hacia un sistema más justo y equitativo. Además, uno de cada cinco encuestados en nuestro país piensa que la tecnología debería enfocarse en la mejora de la salud mental de las personas.
Por otro lado, cabe destacar que para los españoles la industria dedicada al cuidado de la salud o sector sanitario ocupa el número uno del ranking de industrias al frente de la innovación - 26% -, cinco puntos porcentuales por encima de la media mundial.
La Inteligencia Artificial entra en la escena sanitaria
La IA es ya parte del imaginario colectivo. El 97% de los españoles afirma conocerla, y el 68% cree que será la tecnología más influyente dentro de diez años. Aunque su potencial despierta entusiasmo —especialmente en ámbitos como diagnóstico temprano, análisis masivo de datos clínicos y medicina personalizada—, también genera dudas. Según el estudio, el 35% ve la IA como una amenaza tecnológica, y el 63% teme los ciberataques, un dato especialmente relevante en un sector donde la información personal es especialmente sensible.
Innovación responsable para responder a las necesidades reales
El presidente del consejo de administración de Bosch, Stefan Hartung, recuerda que el mundo vive atrapado “entre el progreso y la cautela sobre su rapidez”. En el ámbito sanitario, este equilibrio es decisivo: la innovación debe avanzar, pero siempre acompañada de seguridad, ética y transparencia. Los ciudadanos piden precisamente eso: soluciones que funcionen, que protejan sus datos, que sean fáciles de usar y que estén diseñadas para mejorar su vida real.
Barreras que frenan el avance en salud
Pese al optimismo, la innovación también se enfrenta a grandes obstáculos. La burocracia, citada por el 41% de los españoles, se percibe como el principal freno al progreso. Le siguen la falta de financiación en I+D, los altos costes energéticos y la escasa colaboración entre sectores. Estos elementos ralentizan la llegada de tecnologías que podrían reforzar el sistema sanitario y mejorar los servicios públicos.
Un futuro donde la salud será uno de los ejes de la innovación
El Bosch Tech Compass 2026 concluye que España está preparada para aprovechar la innovación, pero necesita hacerlo desde la confianza. La sanidad se posiciona como uno de los ámbitos donde la tecnología tendrá un impacto más directo en la vida de las personas. El reto no es solo innovar: es innovar bien, con responsabilidad y con un enfoque centrado en el paciente.
