Las máquinas de snacks mejoran los márgenes del vending

Los avances tecnológicos en el vending permiten al operador gestionar de manera más eficaz las máquinas de snacks

Las máquinas de productos sólidos se han convertido para los profesionales del sector en una oportunidad para mejorar sus márgenes de explotación. Por un lado, los usuarios exigen cada vez más calidad en el servicio y mayor variedad de productos en las máquinas. Por otro lado, los precios de venta de bebidas calientes se han mantenido estables en los últimos años, mientras que los costes han ido en aumento.

 Mejorar los márgenes, aumentar el número de clientes y de emplazamientos para el operador. Estas son las principales ventajas que supone incluir la oferta de snacks en las máquinas de distribución automática, además de la posibilidad de diferenciarse en el mercado ofreciendo productos sanos. “La diversificación en la oferta –apunta Antoni Martínez, responsable de la empresa operadora Serunion- posibilita un aumento en el consumo compensando posibles pérdidas en la venta de otros productos”. “Aunque –añade- la gestión se complica un poco, es una opción para diferenciarse de la competencia”.

 
La gestión de máquinas de snacks es más complicada que la que requiere otro tipo de producto. Representa calcular mejor los artículos necesarios por máquina y día, pues el riesgo de pérdida de género en este segmento es mayor que en otros. “Una mala gestión u operación de máquinas de snacks –apunta Boris Puig, director de Ventas de la empresa fabricante DT Vending- es mucho más visible que una mala gestión de máquinas de café”. De esto modo, el servicio y el control se convierten en factores primordiales en las máquinas de snacks. Para Antoni Martínez las claves pasan por profesionalizarse y especializarse; “por realizar una oferta a medida del cliente y controlar todo el proceso”.
 
Hace algunos años la gestión de las máquinas de productos sólidos era una tarea muy complicada para el operador de vending, sobre todo por la amplia variedad de productos que se manejan en el almacén y el control de caducidades que se debe tener sobre ellos. En la actualidad, gracias a la evolución de la industria alimentaria, los productos ofrecen unos periodos de caducidad más largos, evitando así muchas pérdidas al operador. Además, como sostiene Boris Puig, “los proveedores han dotado a las máquinas de alimentos de sistemas de control de productos caducados, evitando así la venta de artículos en mal estado”. 
 
En este contexto, se debe tener presente que la gestión de las máquinas de distribución automática de productos sólidos difiere mucho de la que un operador puede llevar con las máquinas de bebidas calientes. Así, las máquinas de espirales, pueden almacenar y vender hasta 60 productos diferentes según el modelo y la configuración de las bandejas. Los hábitos de consumo de los usuarios varían de un emplazamiento a otro. Las caducidades de algunos productos obligan a rotaciones de periodos muy cortos. En este escenario, el reponedor debe estar formado especialmente para la gestión de los productos dentro de las máquinas de snacks.