El Salón de la Alimentación celebrado en Valladolid entre el 15 y el 17 de marzo albergó un intenso programa de actividades dirigidas a los profesionales de los diferentes ámbitos relacionados con la distribución, la restauración social y colectiva, comercio minorista, etc.
Las novedades introducidas en los contenidos, la estructura y la organización de espacios de la feria respecto a las ediciones precedentes de Alimentaria Castilla y León contribuyeron a reforzar el papel de la feria como escenario de trabajo para expositores y visitantes.
El certamen contó con la participación de más de 200 expositores de los sectores vitivinícolas, cárnicos, legumbres, lácteos, hortalizas, equipamiento hostelero, servicios tecnológicos, envases y embalajes, legumbres, etc.
El número de visitantes que acudió al Salón de la Alimentación se cifra en torno a los 20.000 durante las tres jornadas. El perfil de estos profesionales responde al de responsables de grandes cadenas de distribución, jefes de compras de restauración hospitalaria, hostelería en general (restaurantes, tiendas, colectividades, catering, hoteles, casas rurales), cocineros, sumilleres, centros de investigación, nutricionistas, asociaciones profesionales, etc.
La procedencia de los mismos incluye la totalidad de las comunidades autónomas españolas y Portugal, así como los 24 países de origen de los importadores internacionales que participaron en la misión inversa promovida para favorecer los contactos con los expositores.
La apuesta por reforzar la presencia de empresas de los sectores cárnicos y vinos obedece al importante papel de ambos en la economía de Castilla y León, su aportación al producto interior bruto y como generadores de empleo. Y así lo destacó la consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta, Silvia Clemente, en la inauguración de la feria, donde expuso que ambos segmentos facturan 3.000 millones de euros anuales en la región y generan 12.000 empleos.
Para un buen número de empresas el Salón de la Alimentación ha sido su primera participación en un certamen, hecho que pone de manifiesto la idoneidad de un formato ferial que pone el acento en la búsqueda de la rentabilidad para expositores y visitantes, atendiendo a las necesidades también de compañías que inician su andadura en el panorama ferial.
El Centro de Negocios de la feria, ubicado en el pabellón 4, fue escenario de entrevistas entre expositores y compradores, tanto nacionales como el centenar de importadores que asistieron al Salón, procedentes de 24 países.
Uno de esos compradores, procedente de México, mostraba su interés en ampliar su cartera de proveedores de vino y destacaba como fortalezas de las bodegas expositoras la calidad y los procesos casi artesanales que siguen en la elaboración de sus vinos, y citaba como ejemplo las producciones ecológicas que también se han presentado en esta feria.
El programa técnico fue uno de los aspectos en los que se incidió de modo especial, con la organización, a través de instituciones como la Junta de Castilla y León, de organizaciones profesionales, centros de investigación y empresas privadas de jornadas, conferencias y mesas redondas en las que se ha debatido sobre la realidad del sector alimentario. La posibilidad de acceder a información de interés para los expositores es un aliciente más de un certamen profesional.
Congreso de AECOC sobre el sector cárnico
En ese programa cabe destacar el congreso de AECOC sobre productos cárnicos y elaborados, la conferencia del director general del Observatorio del Mercado Español del Vino, las mesas redondas del CSIC, el I Taller de Nuevas tecnologías para el sector agroalimentario y la jornada sobre ayudas al I+D+i e internacionalización de la Agencia de Desarrollo Económico.
Durante las jornadas del 15 y el 16 de marzo tuvo lugar el XI Congreso AECOC de productos cárnicos y elaborados, en el que participaron 180 congresistas y ponentes de la empresa privada, la universidad, institutos de estudios, etc.
Innovación, estrategias para seguir creciendo y el papel de las empresas locales son algunas de las cuestiones que abordaron los congresistas en este foro de análisis y debate.
Observatorio del Mercado del Vino
El director general del Observatorio Español del Mercado del Vino, Rafael del Rey, pronunció una conferencia en la que puso de manifiesto que la recuperación del mercado pasa por la internacionalización y el incremento de las ventas en el canal de la alimentación.
Según los datos aportados por Del Rey, el consumo de los vinos españoles en el mercado internacional aumenta mientras que en el mercado nacional desciende, si bien el crecimiento exterior es mayor que la caída interna.
Y respecto al canal de alimentación, en el pasado año se registró un incremento, al contrario de lo que ocurrió en el canal horeca. Por ello, Rafael del Rey, apuntó que “a las bodegas que exporten o realicen buenas ventas a las cadenas de distribución les irá razonablemente bien”, mientras que aquellas cuyas fortalezas radiquen en el canal horeca “les irá razonablemente mal”.
Mesas redondas del CSIC
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) promovió sendas mesas redondas sobre el sector cárnico y el vino. “La repercusión en la carne de la alimentación y su efecto en la dieta humana” fue el eje de la mesa redonda celebrada el día 16 y en la que intervinieron investigadores del CSIC, de la empresa privada y de la administración.
El doctor Ángel Ruiz Mantecón, investigador del Instituto de Ganadería de Montaña que tiene su sede en León, analizó la situación global de la ganadería y su papel en la producción de alimentos para la población, así como los beneficios de los sistemas de explotación extensivos sobre la fertilidad del suelo, la conservación del territorio y la biodiversidad.
En su opinión, existen muchas ideas preconcebidas respeto a los sistemas de producción de carne, la relación entre consumo de grasas y obesidad, la necesidad de consumir alimentos enriquecidos omega-3, etc.
El doctor Francisco Jiménez-Colmenero, del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN) centró su intervención las estrategias de desarrollo de productos cárnicos saludables y el modelo integrado de investigación en ciencia y tecnología de la carne, en el que está involucrado la gran mayoría del sector (empresas privadas, universidades, centros de investigación, asociaciones profesionales). Consolider es un programa de investigación sobre “productos cárnicos para el siglo XXI: seguros, nutritivos y saludables”.
El jefe del Departamento de Investigación de Campofrío Food en España, Roberto Rodríguez, ofreció el punto de vista de la empresa privada, las fases tecnológicas que ya se han cubierto para el desarrollo de alimentos funcionales y en qué momento nos hallamos ahora.
En este sentido, explicaron que en Europa aún no se comercializan alimentos cárnicos funcionales –han de ser reconocidos como tales por la Unión Europa y para ello es preciso demostrar que ejercen alguna función beneficiosa sobre el organismo o reducen el riesgo de enfermedades-, algo que sí ocurre en otros sectores o en países como Japón, donde por ejemplo el consumidor puede adquirir salchichas con proteínas de soja, patés prebióticos o productos libres de alérgenos.
“El efecto alcohol en el vino y en el consumidor” es el título de esta segunda mesa, que fue moderada por María Victoria Moreno-Arribas, directora del Instituto de Investigación en Ciencias de la Alimentación, y en la que intervinieron también José Antonio Fernández Escudero, de la Estación Enológica de Castilla y León, Pascual Herrera, master en viticultura y enología por la UPM, que habló sobre “La bondad del vino”, y el bodeguero Juan Antonio Fernández, propietario de Liberalia, quien disertó sobre “Influencia del grado alcohólico de los vinos de cara a la exportación”.
I Taller Nacional de Nuevas tecnologías
El Salón de la Alimentación acogió también la primera edición del Taller Nacional de Nnuevas tecnologías aplicadas al sector agroalimentario, una iniciativa impulsada por Fundetec y la Consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León.
El objetivo de este encuentro era reunir a empresas proveedoras de soluciones tecnológicas, asociaciones empresariales, empresas agroalimentarias y administraciones públicas con el fin de analizar la realidad del sector en cuanto al uso de las nuevas tecnológicas, y de identificar las soluciones que permitan mejorar la competitividad y productividad.
En este marco se presentaron los cinco “Libros Blancos de las TIC en el sector agroalimentario” (uno genérico y cuatro más sobre los subsectores vitivinícola, cárnico, lácteo y panadero-repostero) que pretenden ser manuales de referencia TIC para el sector a nivel nacional. Entre las principales conclusiones, se extrae que las tecnologías ayudan a las empresas a optimizar las actividades de valor del proceso productivo, mejorando así la competitividad y el empleo eficiente de recursos.
El programa técnico se cerró con un encuentro sobre “Instrumentos de apoyo al sector agroalimentario” sobre ayudas a la I+D+i y a la internacionalización promovidas por la Junta de Castilla y León a través de las divisiones de la Agencia de Desarrollo Económico.
Por otra parte, a lo largo de estas tres jornadas se llevaron a cabo 28 catas de productos, se presentaron 165 artículos de 70 empresas en el Espacio Directo, chefs internacionales han impartido clases magistrales de cocina en vino, sumilleres y gastrónomos maridaron 29 bebidas con un catálogo de productos sólidos en el que tenían cabida quesos, conservas vegetales, gelatinas, castañas, cárnicos, etc., un blogger ha elaborado recetas en directo con productos de los expositores del certamen y un grupo de 25 estudiantes del Instituto Culinario de América elaboró platos con materias primas de Tierra de Sabor.




