ENCUESTA “MOMENTO COLHOGAR”Análisis de Resultados
CONSIDERACIONES GENERALES
En relación al informe de resultados sobre la encuesta “Momento Colhogar”, se pueden extraer algunas interpretaciones generales y comunes a la gran mayoría de la muestra. Para empezar, casi el 90 % de los encuestados va al baño para la deposición entre una y dos veces al día, aunque existe un pequeño porcentaje (1%) de personas (más numeroso entre mujeres que entre hombres) que no lo hace diariamente. El número de personas que van más de tres veces al baño cada día es también reducido. Por tanto, hombres y mujeres tienen una frecuencia parecida en este punto: entre una y dos veces al día. Para la mayoría de personas resultan muy importantes cuestiones como la intimidad, la higiene o las cualidades del papel que usan en el baño.
A continuación pasamos a analizar algunas de las conclusiones más significativas de la muestra, agrupadas por distintas temáticas:
¿Quién tarda más, ellos o ellas?
Existe una variación notable en el tiempo que hombres y mujeres dedican a la deposición. En general, los hombres están más tiempo, sobre todo en aquellos casos en que el tiempo en el baño supera los cinco minutos. Por ejemplo, el 14,2% de los varones tarda más de 10 minutos en sus evacuaciones frente al 5,2% de las mujeres. Sin embargo, existe entre los hombres (47%) la creencia errónea de que son ellas las que más tiempo dedican a sus deposiciones. Por el contrario, ellas (54%) opinan justo al revés, es decir, que son los hombres los que más tardan. Sólo el 15,2 % de las mujeres asegura que son ellas las que emplean más tiempo.
Intimidad relativa
Casi el 59% de los entrevistados dicen tener mucha intimidad cuando se trata de evacuar, y aproximadamente un 35% aseguran que tienen bastante cuando se encierran en el baño. No obstante, existe más de un 6% de personas que tienen que hacer sus deposiciones con poca o ninguna intimidad. Se entiende, que de un modo u otro, la intimidad es un valor importante cuando se trata de actos tan comprometidos. Así, el 62% de los entrevistados prefieren estar solos y que no entre nadie en el baño mientras lo están utilizando. Aún así, el 33% acepta que entre alguien de mucha confianza e incluso a un 5% no le importa que entre cualquier persona. Sobre la tolerancia a las visitas en momentos tan comprometidos hay pocas diferencias significativas entre mujeres y hombres, aunque ellos son algo más celosos de su intimidad.
Como en casa…
El 97,2% prefiere utilizar el baño de casa, que es donde hombres y mujeres suelen hacer sus deposiciones normalmente (86,1%). De todas maneras, y debido al número de horas de la jornada laboral, el 9,6 % de los hombres y el 6,6 % usan con frecuencia los baños del trabajo. Si hablamos de la hora del día preferida, la mañana es sin duda el mejor momento para un 52,3% del total. Pero en este aspecto hay algunas diferencias entre hombres y mujeres. Un 39% de los hombres dice que le es indiferente la hora en que llevar a cabo sus deposiciones, mientras que sólo el 24 % de las mujeres responde de la misma forma.
El baño, ¿centro de ocio?
Como se apuntaba anteriormente, son los hombres los que más tiempo emplean en llevar a cabo sus deposiciones, algo que quizá explique por qué son también ellos los que más se decantan por realizar otras actividades al mismo tiempo. Una de las más comunes es la lectura. Un 64% de los hombres encuestados suelen leer en el baño, una cifra muy superior al 41% de las mujeres que lo hace habitualmente. Sin embargo, cuanto más tiempo se dedica a las deposiciones, más dispuesta se muestra la gente a leer, independientemente del sexo. Cuando se tarda menos de dos minutos sólo el 20% de los encuestados aprovecha para leer; si se trata de un tiempo no superior a cinco minutos la disposición a leer asciende hasta el 46%; con intervalos de tiempo de entre cinco y diez minutos el número de lectores se sitúa en el 76%; finalmente, la lectura es el hábito escogido por el 95 % de los que permanecen más de diez minutos en el baño.
Queda claro que la lectura es la actividad preferida de los que dedican algunos minutos a hacer sus deposiciones. Pero, ¿qué lee la mayoría de gente cuando está en el baño? La respuesta no es la misma en todos los casos. El 34% de los hombres se inclina por la prensa, el 27% por los libros y un 22% escoge folletos publicitarios. A continuación son los cómics (11%), el correo ordinario (11%) y, atención, las etiquetas del champú (10%) los que reciben más atención de este tipo de lectores. Los más avezados a la tecnología se decantan por consultar el correo electrónico o por navegar por Internet a través de su teléfono móvil. Entre las mujeres, la prensa es el material de lectura preferido para un 17%, por debajo de los folletos publicitarios con un 18%. Los libros caen hasta un 12%, seguido de las etiquetas del champú (10%), el correo ordinario (5%) y los cómics (3%). Ninguna de las encuestadas afirma usar el teléfono móvil para consultar el correo o entrar en Internet.
Pensar o no pensar
La encuesta arroja otros resultados reveladores, como por ejemplo que los que están más predispuestos a leer mientras hacen sus deposiciones también lo están a realizar otras actividades. Los que leen son a su vez los que más activos se muestran en general mientras están en el baño. El 37% de ellos también piensa, el 17% escucha la radio, envía SMS (14%) o hace crucigramas (12%). Sólo un 27% no hace ninguna otra actividad. En cambio, entre los que no leen hay una considerable tendencia a no hacer nada (64%) o a simplemente pensar (27%). ¿Y en qué piensan los qué piensan en el baño? El 29% en organizar las actividades que tiene por delante y, en menor medida, en el trabajo y la familia. Un 2% aprovecha esos momentos para reflexionar sobre su propia vida.
Aunque una buena parte de los encuestados piensan en el baño, muy pocos toman decisiones importantes en ese mismo espacio, apenas un 8%. Sin embargo, entre ese porcentaje minoritario se encuentran testimonios sorprendentes. No falta el que ha resuelto casarse, cambiar de trabajo o incluso el que ha dado con el tema de su tesis doctoral mientras hacía sus deposiciones.
Los hombres, más activos en el baño
Los hombres son más propensos a la actividad en el baño que las mujeres, a tenor de los datos que se desprenden de la encuesta. Sólo el 36 % de los varones aseguran no realizar más actividades en el baño frente al 54% de mujeres que responden no llevar a cabo ninguna otra tarea excepto la que les ocupa por necesidad en ese momento.
Sensaciones y vivencias
¿Puede producir satisfacción ese momento en el baño? A juzgar por las respuestas de los entrevistados habrá que pensar que sí. El 50% aseguran sentir mucha satisfacción y el 43% una satisfacción moderada. Para el resto, sólo un 7%, el momento de llevar a cabo las deposiciones no produce ninguna.
La sensación que predomina entre los encuestados, cuando se ha terminado, es la de alivio y relajo, aunque también felicidad, optimismo y energía, sin que haya diferencias notables por razón de sexo.
Respecto de las vivencias que tienen lugar en el baño, la mayoría (94%) no recuerda su mejor experiencia. Pero entre los que sí la recuerdan son los hombres los que son más explícitos. En este sentido, el 82% de los momentos recordados por hombres son de índole sexual y el resto de tipo escatológico. Las mujeres, en este aspecto, son más reservadas, aunque destaca el caso de una las encuestadas que afirma que “parí a mi hija en el baño”.
Dolencias y complicaciones
Las 17% de las mujeres sufren dolencias que dificultan el momento de deposición o que lo hacen más desagradable. Las hemorroides, el estreñimiento o el colon irritado son las causas más comunes entre las encuestadas. En cambio, sólo el 8% de los hombres lo pasan mal en el baño, si bien las indisposiciones tienen la misma causa que en las mujeres.
También hay diferencias sustanciales cuando se trata de afrontar el momento de ir al baño. Se trata de una experiencia no provocada pero controlada para el 86% de los hombres y para el 74% de las mujeres. Al 10% de los hombres les viene sólo y tienen dificultades para controlarlo, una cifra que asciende hasta el 14% en el caso de las mujeres. Finalmente, ellas se ven obligadas a forzar el momento (13%) más que ellos (4%).
Higiene en el baño
Los resultados de la encuesta dicen que hombres y mujeres son prácticamente igual de respetuosos con los hábitos de higiene en el baño después de finalizar las deposiciones. Un tercio de los encuestados siempre tiran ambientador antes de salir del baño y otro tercio lo hace sólo a veces. Por otro lado, más del 81% de los entrevistados afirman bajar la tapa al terminar sin que pueda apreciarse diferencia por cuestión de sexo. El resto lo hace en ocasiones o bien no sabe o no contesta.
Los hombres son más propensos a usar la escobilla del baño (63,50%) que las mujeres (57,30%), aunque el 10% de ellos no la usan nunca. Cuando se pregunta sobre el hábito de lavarse las manos la respuesta es, en ambos casos, afirmativa en casi un 90%. Eso sí, más de un 8% abandona el baño sin hacerlo. Muchos de las personas encuestadas (65%) suelen poner papel higiénico en la taza del inodoro cuando realiza sus deposiciones en baños públicos. El resto afirma no tener esta costumbre.
Hasta un 83% de los encuestados cambia el rollo de papel cuando se acaba, una costumbre que respetan hombres y mujeres casi por igual. No obstante, el 8,7% de los hombres afirman que no lo cambian nunca por sólo el 5,7% de las mujeres.
¿Cómo prefiere el papel higiénico?
Las cualidades del papel higiénico no es algo que pase desapercibido para la mayoría de personas. Casi un 65% afirma que con toda seguridad advierte el cambio en la marca del papel. La característica del papel más valorada para el 81% de los encuestados es su suavidad. Le siguen a cierta distancia la resistencia (52%), el grosor (27%) y la longitud (21%). Sobre este aspecto, hay que resaltar que el 58% de los hombres y el 72% de las mujeres considera que gastan más bien mucho papel. El diseño, el color y el olor son cualidades consideradas cualidades accesorias.
Ellas deciden
Cuando se trata de decidir qué tipo de papel higiénico se usa en el hogar es la mujer la que adopta un papel más activo. Un 83% de las mujeres dicen que son ellas las que deciden. La cifra es muy diferente en el caso de los hombres. Ellos afirman decidir en un 41% de los casos y procurar influir sobre la decisión en casi un 39% de las ocasiones. El 7% de las mujeres usa el papel que haya en cada momento, una postura mucho más frecuente entre los hombres con prácticamente un 25%.
La versatilidad del papel
El papel higiénico es indispensable, naturalmente, para su uso convencional, pero casi el 50% de los encuestados aseguran utilizarlo también para limpiarse la nariz. Pero los usos alternativos del papel no terminan ahí. Un 12% de los hombres – y sólo un 8% de las mujeres- lo emplea para limpiar las superficies del hogar. También hay un porcentaje significativo (entre un 5 y un 8%) de personas que suelen usarlo para limpiarse las gafas, y por eso resulta tan importante la suavidad del papel para no rayar los vidrios.
El papel, a tenor de lo que se desprende de la encuesta, también resulta útil para algunas personas para asearse las manos, los oídos o la tapa del baño con finalidad absorbente. Una parte de los encuestados varones taponan con papel higiénico los cortes del afeitado, mientras que hasta un 10% de las mujeres lo usan como desmaquillante. Casi un 2% responde que les resulta cómodo como servilleta o incluso como material para manualidades. Se entiende, por tanto, que el papel resulta muy útil para muchas actividades además de las convencionales.
SOBRE COLHOGAR
La marca Colhogar, fue creada en 1976 y ofrece una amplia gama de productos como papel higiénico, pañuelos de papel, servilletas o papel de cocina para el hogar, entre otros.
Colhogar pertenece a la multinacional Georgia-Pacific que se fundó en 1927 como mayorista de madera. Gracias a una política de expansión y adquisiciones, ha llegado a ser uno de los líderes mundiales en la fabricación de tejido, pasta, papel, embalaje, productos de construcción y productos químicos. El grupo tiene su sede en Atlanta y emplea 50.000 personas en sus más de 300 fábricas en todo el mundo.

