El hurto de clientes y el robo interno de caja aumentan considerablemente respecto a 2008. Un 78% de las opiniones señalan las tiendas como el punto crítico de la cadena de suministro para reducir las pérdidas. Mejorar los márgenes y reducir el hurto interno siguen siendo los mayores retos de la prevención de pérdidas. Las soluciones de Business Intelligence se presentan como la mejor opción para mejorar la prevención de pérdidas según un 63% de las opiniones.
Cuando 90 de las mayores cadenas minoristas del mundo contestaron al estudio anual encargado por ADT -a través de su marca Sensormatic- a nivel mundial para conocer la evolución de la pérdida desconocida en el sector, el 44% dijo que había aumentado como consecuencia de la situación económica y un 37% opinaba que se había mantenido más o menos igual. En concreto señalaron un fuerte incremento del hurto de clientes y del fraude interno de caja respecto al 2008, que junto al hurto de mercancías por los empleados fueron las tres principales fuentes de pérdidas para los minoristas a lo largo del 2009.
Estos son algunos de los datos que se desprenden del informe que la compañía de seguridad ADT encarga anualmente a Retail Systems Research (RSR) con el objetivo de analizar el estado de la pérdida desconocida en el sector minorista mundial y el uso de diferentes herramientas para evitarlo. Bajo el título “Prevención de pérdidas 2010: los minoristas luchan por evitar la reducción de beneficios en tiempos difíciles”, el estudio de este año ofrece datos que revelan la acentuación de algunas tendencias ya apuntadas en el informe del 2008 (“Más allá de la prevención de pérdidas: la supervivencia del más fuerte”) cuando las primeras consecuencias de la crisis ya se empezaban a notar.
Actualmente la pérdida desconocida les cuesta a los minoristas de media un 1,6% de su facturación. Lógicamente no a todos por igual. Para los mayores retailers (los que facturan más de mil millones de dólares anuales), y que habitualmente invierten más en prevención, las pérdidas tienen una menor incidencia sobre su facturación global.
Aunque el hurto de mercancías por los empleados continúa siendo la principal fuente de pérdidas, el hurto de los clientes (62%) y las operaciones fraudulentas en caja (45%) han aumentado considerablemente. Destaca el incremento de 10 puntos porcentuales en los hurtos externos, muy ligado a la crisis económica y situándose al nivel del hurto interno. Dentro de este tipo de pérdida hay que distinguir entre el llamado hurto impulsivo y el robo planificado, es decir, aquel en el que se ponen en práctica técnicas como el uso de bolsas forradas con aluminio, inhibidores de sistemas de seguridad y similares. Los datos revelan también que en muchos casos la connivencia entre empleados y clientes es necesaria para poder evitar las medidas de seguridad físicas y tecnológicas.
La situación económica a lo largo del 2009 ha tenido un doble efecto en las pérdidas según Ricardo Arroyo, Director General de ADT para España y Portugal. “Por un lado los altos niveles de desempleo han aumentado la posibilidad de acceder a mejores y más cualificados empleados para las tiendas. Pero por otro lado, las situaciones desesperadas crean gente desesperada y por tanto aumentan los actos delictivos”, afirma Ricardo Arroyo. “Como se desprende del estudio la crisis ha provocado un incremento generalizado de todas las fuentes de pérdidas”
Puntos calientes
Los puntos críticos de la cadena de suministro donde existe mayor sangría y donde, según los minoristas, deben poner el acento para prevenir las pérdidas son las tiendas, tanto en la superficie de ventas (78%) como en el almacén (68%). También los centros de distribución, y en concreto las zonas de recepción y muelles de carga, son áreas donde saben que se pierde dinero y donde más oportunidad hay de mejorar.
Los retos de la prevención de pérdidas y las barreras para lograrlo
El 90% de los minoristas tienen claro que las políticas de prevención de pérdidas tienen como reto en el 2010 mejorar los márgenes brutos de explotación y reducir el hurto interno, algo que se ha visto acrecentado respecto al 2009 como consecuencia de la actual situación económica. Por otro lado, el 50% de las opiniones consideran necesario mejorar la prevención para reducir el hurto externo –tanto de clientes como de bandas organizadas- y rentabilizar las inversiones existentes en sistemas de prevención de pérdidas. No obstante son conscientes también que no es fácil acometer inversiones en seguridad en estos tiempos y se encuentran con barreras internas como la falta de presupuesto y de plantilla o la dificultad de demostrar un retorno.
Para la mayoría, las soluciones pasan por la tecnología. En un contexto como el actual, con poca capacidad de maniobra, muchos (40%) ven necesario optimizar los sistemas que ya tienen instalados. Pero sobre todo creen (63% de las opiniones) que mejorar el margen bruto y combatir las pérdidas exige soluciones de business intelligence que mejoren la capacidad de análisis de la enorme cantidad de datos que obtienen de los puntos de venta. Necesitan información crítica que les permita ser más competitivos y eficientes en estos tiempos y mejorar así sus márgenes.