Asociamos tradicionalmente el concepto de«pastel» a un determinado sabor, el dulce, pero hoy ya no cabe quedarse con este reduccionismo. Por eso, Ana Baschwitz, mujer emprendedora y sorprendente, con un toque renacentista que le ha hecho acometer proyectos muy dispares, nos sorprende ahora con estos «pasteles salados» que son, por encima de todo, «bocados» de buena materia prima. Por eso, en las páginas siguientes, aparecen bajo muy diferentes formatos, de las cocas a las empanadas, de las mousses a los pastelitos, de las pizzas a las quiches o las tortillas, recetas todas ellasdesmenuzadas en todos sus detalles y accesibles para quien disponga de un rato y pueda prepararlas. Y si no pueden prepararlas al menos disfrútenlas si se les presenta la ocasión. Lo que contiene esta obra es un arsenal de entrantes que tienen la propiedad de seducir a quienes los prueban. Ana nos inicia en esta aventura gastronómica dando pasos por el mundo de las masas, siempredifíciles de realizar, para, acto seguido, desvelarnos el secreto de las cocas, que también podrían denominarse «pizzas españolas». Luego se recrea en las empanadas, sigue con los flanes salados…, e incorpora otros pasteles rebosantes de creatividad, que hunden sus raíces en la cocina burguesa europea. Un libro destinado a ocupar un lugar importante en las cocinas de los que disfrutamos con la buena comida de siempre.
Ciento dos pasteles salados Por Ana Baschwitz
Al día 10 de marzo de 2009

