CELEBRA EL ANIVERSARIO DEL RESTAURANTE BOGOTÁ


-50 AÑOS OFRECIENDO COMIDA CASERA AL MUNDO DEL ARTE -EN SUS MESAS SE SIENTAN TODOS LOS DÍAS ALGUNOS DE LOS MEJORES ARTÍSTAS Y MECENAS DE ESTE PAÍS

Desde que abriera sus puertas en la madrileña calle Belén nº 20, hace casi 50 años el Restaurante Bogotá ha sido sinónimo de la buena comida casera española. Por este mítico restaurante del centro de la capital pasan todos los días algunas de las figuras más importantes del mundo de arte ¿Casualidad o más bien que por encima de modas y diseño lo que prima a la hora de elegir un sitio donde comer es la calidad?
 
A simple vista el Bogotá es una casa de comidas tradicional, de esas que no abandonan los sabores de la niñez que tanto echamos de menos al crecer personas de cualquier condición.
 
Su decoración austera y sin pretensiones no parece revelar lo que allí sucede. Si miramos con atención podemos encontrarnos entre sus comensales a galeristas como la prestigiosa Juana de Aizpuru, una habitual de la casa, fotógrafos como Alberto García Alix y otras personalidades del mundo de las artes plásticas, la arquitectura, el cine y la música que han hecho de este sencillo lugar su punto de encuentro para degustar los platos más tradicionales.
 
Cuando se celebran ferias tan importantes como ARCO, podemos encontrar entre sus mesas a auténticas figuras del mundo del arte.
 
Dentro de este entorno de austeridad, sorprende ver en sus paredes fotografías del propio García Alix que la galerista Juana de Aizpuru ha prestado momentáneamente para dar al entorno un toque más contemporáneo. 
 
 
HISTORIA DEL LUGAR
 
Valeriano Núñez abrió este negocio cuando era un restaurante vasco en decadencia y borraron cualquier resto de decoración del antiguo negocio. Era el año 64. Típico negocio familiar en el que trabajaban varios de los hermanos.
 
Hay que tener en cuenta la época, en la que había poco dinero, pocos restaurantes a los que ir, y de estos, pocos con categoría. De manera que Bogota empieza con una clara vocación de servicio al vecindario. Lo que en su día fue necesidad (cocina casera, tradicional, barata....) hoy quiere ser virtud. La cocina de mercado. Consumir productos de temporada y a poder ser de cercanía, y mantener esos "sabores de la infancia" que la vida moderna va eliminando de las casas.