ANFACO-CECOPESCA ha trabajado en el campo de las biotoxinas marinas desde los años 70, en que se detectaron los primeros casos de episodios tóxicos o mareas rojas en Galicia cuando se documentó la presencia de toxinas diarreicas (DSP) o paralizantes (PSP). Inicialmente, el trabajo se centró en realizar análisis de control para garantizar la seguridad de los productos de sus empresas asociadas y del consumidor en general, analizando biotoxinas tanto en moluscos frescos como elaborados.
La aparición del primer brote de toxicidad ASP (ácido domoico) en Canadá en el año 1987 disparó de nuevo las alarmas, y tal como muchos temían, acabó por detectarse esta toxina en aguas gallegas, lo que llevó a su control legislativo en los 90.
Si bien la primera prioridad en el Centro Técnico Nacional de Conservación de Productos de la Pesca (CECOPESCA) había sido establecer protocolos analíticos fiables, pronto se hizo patente la necesidad de completarlo con un trabajo de investigación que tratase de dar respuesta a las necesidades del sector productor y transformador de moluscos bivalvos. Entre otros objetivos, CECOPESCA se planteó el desarrollo de análisis rápidos, metodologías de predicción de mareas rojas y estrategias de gestión, análisis que evaluasen el riesgo de aparición de nuevas toxinas descritas en otras zonas, el estudio de los distintos mecanismos moleculares de la toxicidad de las biotoxinas y el desarrollo de procedimientos de detoxificación de los moluscos una vez contaminados.