Coincidiendo con la obtención de tres prestigiosos galardones internacionales.
Con una tirada mundial de 20.000 botellas, referentes en su categoría por su característico color cereza, la nueva edición de Primer Día de Cosecha se exportará a más de 35 países de todo el mundo y ya cuenta con una lista de espera que sobrepasa las ventas del pasado año
Para Ainhoa Arteta es “la ecuación perfecta de conjugar un aceite excelso con el prodigio de la música”
En la actualidad, los emblemáticos productos de la firma jiennense son todo un referente de innovación y calidad en el mercado de los aceites de alta gama de todo el mundo
Castillo de Canena obtiene los premios Olio Award 2009, concedido por la revista Der Feinschmecker en Alemania, como uno de los nueve mejores aceites del mundo; Premio Flor de Olis otorgado en Italia como uno de los veinte mejores aceites del mundo; y Diploma Gran Mención a su Royal Temprano dentro de los Premios Armonia de Italia
Castillo de Canena acaba de recibir tres prestigiosos premios internacionales a la calidad de sus aceites extravírgenes (Olio Award 2009 concedido en Alemania por la revista Der Feinschmecker, como uno de los nueve mejores aceites del mundo; Premio Flor de Olis otorgado en Italia como uno de los veinte mejores aceites del mundo; y Diploma Gran Mención a su Royal Temprano dentro de los Premios Armonia de Italia), coincidiendo con el lanzamiento de la cuarta edición limitada de su Primer Día de Cosecha arbequino y picual, diseñada, en esta ocasión, por la soprano Ainhoa Arteta.
Con una tirada mundial de 20.000 botellas, la emblemática firma jiennense Castillo de Canena vuelve a fusionar el sector de los aceites de alta gama con el mundo del arte, consiguiendo, según Ainhoa Arteta, “la ecuación perfecta de conjugar un aceite excelso con el prodigio de la música”.
Para la cantante, que ha desarrollado parte de su trayectoria artística en el Liceo de Barcelona, Metropolitan Opera House de Nueva York o Covent Garden de Londres, entre otros, “todos los sentidos son estimulados por la intensidad cromática, la frutosidad y la potencia de los aceites de Primer Día de Cosecha: el olfato, la vista, el paladar, el tacto, … todos menos uno el oído. Para el placer de una percepción sensorial completa de los aceites primeros del año, nada mejor que escuchar la música sublime que compuso Richard Strauss en el ocaso de su vida. Sus cuatro últimas canciones y, en especial, la “Beim Schlafengehen” –“Al ir a dormir”, sobre un poema de su amigo Herman Hesse”.
Referente entre los aceites extravírgenes de alta gama
Elaborados con frutos tempranos de las variedades picual y arbequino, los aceites de Primer Día de Cosecha poseen la vitalidad y el dinamismo de la juventud; potentes, pero con la suficiente armonía como para poder disfrutarlos y apreciar sus matices sensorialmente.
La variedad picual, de color verde intenso y recolectada a comienzos de noviembre, tiene un frutado medio de aceituna verde y hoja, aroma fragante y bastante complejo, balsámico con toques a menta, hierbabuena y algo de cítricos. En boca de cuerpo bien estructurado y persistente, tiene un amargo y picante muy equilibrados.
Por su parte, la variedad arbequino se caracteriza por un frutado suave de aceituna fresca, con ligeros toques de manzana verde y alcachofa, y un ligero matiz picante propio de los arbequinos jiennenses, muy altos en porcentaje de ácido oleico y de polifenoles, lo que les confiere una extraordinaria estabilidad. En boca tiene una entrada elegante; es fluido y dulce al paladar, aunque progresivamente aparece un ligero picante y un amargo poco perceptible.
Único en su categoría por su calidad y por sus botellas color cereza, Primer Día de Cosecha es ya un referente en el mundo del aceite de oliva extra virgen por su calidad, aroma y sabor. Tras su éxito de lanzamiento en el año 2006, esta cuarta edición se exportará a más de 35 países de todo el mundo y cuenta ya con una lista de espera que sobrepasa las ventas del año pasado.
Son ya numerosos los galardones de prestigio que avalan la calidad de los aceites extravírgenes Castillo de Canena. Además de los premios obtenidos este año, los zumos de aceituna de la familia Vañó han sido recompensados con la Medalla de Oro al Mejor Aceite del Sur de España en la feria norteamericana de alimentación y hostelería “2007 Los Angeles Internacional Olive Oil Competition”, el Accésit al Premio a la Calidad del Aceite de Oliva Virgen Extra de la Provincia de Jaén Gran Picual en “Expoliva”, primer aceite de oliva virgen extra español que obtiene el prestigioso premio Coq d’Or otorgado por la Guide des Gourmands, entre otros.
La magia del primer día de recolección
Con su cuarta edición limitada de Primer Día de Cosecha, Castillo de Canena vuelve a rendir homenaje a la magia del primer día de la recolección, cuando el agricultor constata que el aceite obtenido recompensa con su calidad el esfuerzo de todo un año. Un momento único que también han querido interpretar en ediciones anteriores personalidades como el diseñador de joyas Joaquín Berao, el torero Enrique Ponce y la diseñadora Sara Navarro.
“Desde que el concepto de Primer Día de Cosecha tomó consistencia, siempre hemos procurado que la persona a la que encomendábamos la tarea de realizar el diseño de la etiqueta de esta botella tan especial estuviera fuertemente vinculada al mundo del olivar y del aceite de oliva”, asegura Rosa Vañó, directora de Marketing y Comercial de Castillo de Canena. “Solamente amando al árbol mediterráneo por excelencia y a su maravilloso entorno y entendiendo el esfuerzo que cada otoño realiza el cosechero en su perenne afán de crear zumos más fragantes, equilibrados, complejos, se sería capaz de trasladar al escueto espacio de una etiqueta la síntesis de todas las emociones y pasiones que cristalizan en ese día mágico en el que se recolectan las primeras aceitunas de la campaña”, señala.
Castillo de Canena
Con una historia olivarera que arranca en 1780, la empresa toma el nombre del castillo familiar que se alza en la loma del municipio de Canena, en la provincia de Jaén. En esta tierra de tradición olivarera, esencia de la geografía andaluza, la compañía cuenta con olivos familiares que conforman una bella finca de regadío situada a las faldas de Sierra Magina, a orillas del Guadiana Menor, en el entorno histórico de Úbeda y Baeza.
Partiendo del cuidado de sus propios olivos de variedad picual y arbequina, la familia Vañó controla personalmente todo el proceso de elaboración de sus aceites de oliva virgen extra hasta que llegan al punto de venta