·Las existencias de vino a 31 de julio ascendieron a 35,1 millones de hectolitros. ·Las principales subidas se registraron en Andalucía, País Vasco y La Rioja, mientras cayeron con fuerza las de Castilla-La Mancha, Extremadura y Valencia con respecto al año anterior.
El Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) ha hecho públicas las cifras recibidas de las distintas comunidades autónomas sobre existencias de vinos y mostos a 31 de julio de este año, justo antes de iniciarse la nueva campaña vitivinícola. A tal fecha, se registraron un total de 35,1 millones de hectolitros en las bodegas y almacenes españoles, lo que supone un 2,4% más que los 34,3 millones del año anterior. A estas existencias de vino se suman 1,2 millones de mostos almacenados, que suponen la mitad del mosto en existencias en 2009.
Las existencias de vinos tintos y rosados ascendían a 21 millones de hectolitros, mientras que las de vinos blancos alcanzaban los 14,1 millones.
Mucho mayor ha sido este año la reducción de mostos, tanto mosto concentrado (-28%) como, particularmente, de mostos sin concentrar que, con una diminución del 50% en sus existencias, quedaba situado a principio de campaña en 1,2 millones de hectolitros.
Por comunidades autónomas, se han producido este año grandes variaciones, aumentando considerablemente las existencias de vinos en Andalucía (+1,1 millones hasta alcanzar los 5,3 millones de hectolitros de vino almacenados), País Vasco (+0,5 millones) y, algo menos, La Rioja, que con un aumento de más de trescientos hectolitros (+6,4%), tenía unas existencias totales de vino a principio de campaña de 5,2 millones. Por el contrario, disminuyeron este año sensiblemente las existencias de Castilla-La Mancha (-0,8 millones de hectolitros) hasta quedar en 7,7 millones hectolitros y, en menor medida, cayeron también las existencias de Extremadura y Valencia. Es decir, parece que esta pasada campaña ha salido mucho más vino y por lo tanto han bajado mucho más las existencias de las CCAA de la zona centro de España
En definitiva, algo más de vino en stock al principio de campaña, seguramente influido por las dificultades para su venta en el año 2009, sobre todo en Andalucía y en la zona norte de España, y a pesar de la recuperación en los primeros meses del 2010, pero que no parecen suponer un desequilibrio importante en el balance vitivinícola español.
