• La piel que mejor envejece es la que se cuida más allá de la superficie • Genové integra la nutricosmética en la rutina de cuidado facial con su Booster Rederm
La forma de entender el cuidado de la piel está evolucionando. El antiguo discurso centrado en “combatir la edad” pierde protagonismo frente a una visión más realista: mantener la piel fuerte, luminosa y con buena calidad estructural a lo largo del tiempo.
Hoy la prioridad ya no es borrar arrugas, sino mejorar la calidad cutánea. Textura uniforme, elasticidad, hidratación sostenida y una piel que se vea saludable sin necesidad de artificios. Y para conseguirlo, el cuidado ya no se limita a lo tópico.
“A partir de los 25 años, la producción de colágeno disminuye progresivamente, aproximadamente un 1% anual, afectando directamente a la firmeza y elasticidad”, afirma Mari Carmen Vaquero, Brand Manager de Genové. Este proceso biológico natural explica por qué cada vez más mujeres incorporan el cuidado desde dentro como parte de su rutina diaria, complementando con el uso de sérums y cremas.
El complemento que refuerza la rutina
La nutricosmética se consolida como apoyo al skincare tradicional. Un gesto sencillo, un stick al día, que actúa en aquellos niveles donde las cremas no llegan y que refuerza los mecanismos internos responsables de la firmeza y la resistencia cutánea.
En este contexto, Rederm Reafirmante Cutáneo Bebible, desarrollado por Genové Supported by Science, se integra en esta nueva forma de cuidado integral.
Su fórmula combina péptidos bioactivos de colágeno, ácido hialurónico y antioxidantes como la astaxantina, junto a minerales como zinc y cobre, implicados en la síntesis y protección del colágeno. El planteamiento no es sustituir el cuidado tópico, sino potenciarlo desde el interior.
“Cada vez vemos una mayor conciencia sobre la importancia de trabajar la piel de forma global. La combinación de cuidado tópico y nutricosmética permite acompañar sus procesos naturales de regeneración de manera más completa”, señala Mari Carmen Vaquero.
Esta evolución del cuidado también redefine el papel de los tratamientos estéticos: dejan de entenderse como gestos puntuales para integrarse en una visión más estratégica, donde preparar la piel y reforzarla desde dentro potencia y prolonga sus resultados.
En este sentido, la experiencia clínica y las evaluaciones realizadas con Rederm apuntan a que su combinación con rutinas tópicas que incluyen activos como AHA, retinoides o vitamina C puede generar un efecto complementario en parámetros como hidratación, elasticidad y firmeza. Esta acción conjunta refuerza la percepción de una piel más densa, luminosa y con mejor textura cuando el cuidado interior y exterior trabajan de forma coordinada.
Del mismo modo, en combinación con tratamientos de luz pulsada intensa (IPL), uno de los procedimientos más demandados para mejorar tono y luminosidad, la suplementación con Rederm se ha asociado en consulta a una mejora progresiva de la calidad cutánea en las semanas posteriores al procedimiento, contribuyendo a reforzar y mantener sus beneficios en el tiempo.
Rederm se alinea así con una visión del cuidado cutáneo: no luchar contra el paso del tiempo, sino reforzar la capacidad natural de la piel para mantenerse firme, equilibrada y luminosa en cada etapa.
La belleza actual ya no se basa en promesas rápidas, sino en decisiones sostenidas que construyen resultados visibles y coherentes con la biología de la piel.
