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El auténtico atún rojo salvaje de almadraba protagoniza unas espectaculares jornadas gastronómicas en Los Patios

El atún rojo es uno de los depredadores más veloces y majestuosos del océano... y también uno de los manjares más codiciados del planeta.

Por eso, Manuel Joven, alma mater de Los Patios (Instituto, 10. Gijón. 985 87 96 35) trae a su resturante las Jornadas del Atún Rojo Salvaje de Almadraba-Petaca Chico, que rinden homenaje a esta fascinante criatura, y ofrecen una oportunidad única para saborearla de principio a fin en distintas preparaciones.

Así, hasta finales de mayo, se podrá disfrutar de prácticamente todos los cortes nobles del rey de las aguas gaditanas, recién llegado desde las almadrabas de Barbate -esos intrincados laberintos conforman un arte de pesca artesanal, sostenible y milenario-.

En crudo, cocinado, a la brasa o en escabeche... este pescado rico en Omega 3 y que por lo tanto posee propiedades muy beneficiosas, resulta absolutamente exquisito.

JORNADAS DE ATÚN ROJO SALVAJE DE ALMADRABA-PETACA CHICO

En crudo

Tartar de tarantelo

Sashimi Chutoro

Huevas (cocidas) y pipirrana

 

Cocinado

Tacos de tarantelo encebollados

Tacos de tarantelo en tomate

 

A la brasa

Ventresca

Morrillo

Parpatana

Facera

 

En escabeche

Mormo y contramormo

 

Para acompañar esta atractiva propuesta gastronómica, el restaurador Manuel, gran conocedor y  apasionado del  mundo del vino,  recomienda disfrutarlos con un Solera Fina María del Valle en Rama Magnum Saca Otoño 2021, de la bodega Gracia Hermanos. Un vino evocador y muy expresivo que hace danzar la esencia de Montilla-Moriles al ritmo que marca el atún rojo gaditano.

Y como colofón, el próximo jueves 26 de mayo tendrá lugar “La Cena Salvaje”, dirigida por David Barro, sumiller de Coalla. En ella se podrán disfrutar platos con el atún rojo salvaje de almadraba como protagonista, maridados con vinos de Bodegas Pérez Barquero, con etiquetas realmente especiales.

Sin duda, una oportunidad única para deleitarse al máximo con esta increíble joya en forma de pescado al que, cada año, se le espera –nunca mejor dicho- como agua de mayo.