El Restaurante inaugura nueva carta pensada para combatir el frío y otra específica para los más pequeños. Los guisos tradicionales copan la propuesta. El Restaurante La Casuca se prepara para el invierno. Platos tradicionales de cuchara como el Marmitako de Bonito, el Cocido Montañés o las Fabes con langostinos y setas silvestres, las mejores carnes, pescados y entrantes con un toque cántabro protagonizan la nueva carta para la temporada Otoño-Invierno. Para los más pequeños, el Restaurante elabora una carta divertida y completa con lo mejor de su repertorio en recetas caseras.
Con las primeras lluvias y la bajada de las temperaturas, el Restaurante La Casuca, (c/ Agustín de Foxá 16-18) ha confeccionado una carta Otoño-Invierno con lo mejor de la cocina tradicional. Platos para entrar en calor acompañados de la incomparable hospitalidad de un establecimiento con imaginación y personalidad propias. Para los niños, ha elaborado una carta creativa que reinventa las mejores recetas adaptándolas al apetito e interés de los más pequeños en platos como Paella, Medallones de solomillo a la plancha o Merluza a la romana con patatas fritas.
El invierno invita a degustar platos de cuchara. Recetas milenarias que pasan, generación tras generación, a formar parte de la historia y el carácter de una región y una familia. La esencia del Restaurante La Casuca son platos tradicionales elaborados a partir de recetas de toda la vida. Platos que al caer el otoño suscitan especial predilección. Por eso la nueva carta, pensada para los meses venideros, alberga una amplia selección de guisos como el Cocido Lebaniego, los Judiones de la granja al estilo asturiano o el afamado Cocido Montañés.
Completan su menú las especialidades en arroces, como el Caldoso con bogavante, carnes como las Albóndigas de solomillo de ternera con salsa de boletus y crujiente de bacóno el Milhojas de solomillo y queso de cabra con puré de cebolla y picatostes, y lo mejor del mar representado por platos como el Bacalao macerado en vino de albariño asado al horno con verduras y patatas o los Calamarcitos crujientes con pisto en su tinta.
Entre sus entrantes no pueden faltar las Anchoas del cantábrico con pan tumaca, el Pulpo ‘La Casuca’, el Surtido de croquetas caseras de jamón ibérico, morcilla y cabracho, la Brandada de Bacalao con vinagreta de pulpo o el Nido de huevos fritos y patata paja con chistorra. Sus postres caseros completan una carta inmejorable al otorgar el pequeño gran placer de disfrutar de un Coulant de dos chocolates y helado de plátano, un Tatín de manzana verde con crema de queso y helado de canela o el Tocino de cielo con helado de chocolate y nueces.




