La Asociación de Fabricantes y distribuidores,
AECOC, y la empresa de servicios y soluciones tecnológicas WIPRO Retail han
presentado hoy en Barcelona el primer carro de la compra “inteligente”, un asistente
para el consumidor que funciona con radiofrecuencia de identificación.
El carro “inteligente” es el resultado de un proyecto de investigación realizado con
fondos de la UE y en colaboración con el IESE que permite transformar el proceso de
compra en una verdadera experiencia sensorial.
Bajo el nombre de Grocer, el carro va equipado con un lector de radiofrecuencia y una
pantalla de plasma, permitiendo al cliente interactuar con el sistema tanto recibiendo
como emitiendo información.
Entre otras cosas, el cliente puede saber al momento el precio de los productos que
introduce en su carro y conocer el importe global de su compra, recibir información
sobre promociones, disponer de sugerencias de recetas y de un listado de
ingredientes necesarios para prepararlas o recibir orientación para localizar en la
tienda los productos por el camino más rápido.
Además, el carro cuenta con una oferta de entretenimiento que permite al consumidor
escuchar música, chatear con otros clientes e incluso navegar por Internet. Una amplia
oferta de servicios para revolucionar el proceso de compra que ofrece ventajas tanto al
consumidor como a las empresas.
Gracias a Grocer el consumidor puede ahorrar tiempo en sus compras, llevar a cabo
una compra personalizada, mejorar su gestión del gasto; todo ello mientras disfruta de
un rato agradable en el punto de venta.
Por su parte, las empresas pueden también ofrecer mayor información y servicio
personalizado al cliente, optimizar su inventario, llevar a cabo prácticas de marketing
más efectivas y fidelizar al consumidor.
El carro inteligente es tan sólo una de las aplicaciones de la RFID (Radiofrecuencia de
Identificación); una tecnología de gran potencial no sólo en los puntos de venta sino
también en los almacenes de las empresas, hogares, centros sanitarios, aeropuertos
etc.
RFID: Entre la tecnología y la magia
Aunque la RFID no es una tecnología nueva -sus orígenes se remontan a la II Guerra
Mundial- hasta hace algunos años no existía un estándar mundial que favoreciese su
despegue e implantación masiva.
Hoy, sin embargo, más de un centenar de países apuestan ya por un estándar, el EPC
-Electronic Product Code- que AECOC promueve y desarrolla en España y que, según
los expertos, será el trampolín definitivo para esta tecnología.
Bajo el EPC se esconde un código que, introducido en un pequeño chip, permite
identificar de manera inequívoca y a distancia cualquier mercancía, artículo,
documento etc. Es el relevo generacional del código de barras; un sistema aún más
avanzado que puede contener más información que el sistema tradicional y que
permite acceder a ella a distancia.
El EPC es una especie de ADN que permite diferenciar dos productos de idénticas
características, por ejemplo dos botellas de agua de igual tamaño, marca, propiedades
etc.
Aunque parece poco probable que en un corto horizonte temporal esta tecnología esté
implantada de forma masiva en nuestras tiendas sí se prevé que podamos disfrutar de
ella en forma de aplicaciones en espacios concretos o en determinados
establecimientos en los que se desee potenciar la experiencia y el placer de comprar.
