Gonzalo Guillén, director general de ACESUR, ha anunciado en el Congreso AECOC que, tras años de alza en los precios debido a cosechas insuficientes, el sector del aceite podría experimentar una bajada significativa en los próximos meses. Desde noviembre y hasta mayo de 2024, los precios podrían estabilizarse. Guillén también destacó la importancia de la reducción del IVA en el aceite y el crecimiento de las exportaciones, con un aumento del 20% este año, impulsado por mercados como Reino Unido, EE.UU. e Italia.
Gonzalo Guillén, director general de ACESUR, ha ofrecido una rueda de prensa en el marco del Congreso AECOC, en la que hizo un repaso exhaustivo de la situación actual del sector del aceite y las expectativas para el futuro. Durante su intervención, Guillén subrayó que el sector ha atravesado una etapa de inflación desmesurada durante los últimos cuatro años, principalmente debido a dos cosechas especialmente malas, que afectarán de forma significativa tanto a la producción como a los precios del aceite.
Sin embargo, el directivo también se mostró optimista respecto al futuro, mencionando que, con el aumento de la producción en la última cosecha, se espera que los precios comiencen a experimentar un descenso a partir de noviembre o diciembre. Según Guillén, esta bajada se debería consolidar en los primeros meses del próximo año, alcanzando su punto más bajo entre abril y mayo. Esta tendencia al descenso de los precios podría traer un alivio tanto para los productores como para los consumidores, que han sufrido el impacto del encarecimiento del aceite en los últimos tiempos.
Uno de los temas destacados por Guillén fue la importancia de la bajada del IVA aplicada al aceite de oliva, una medida que ha sido fundamental para amortiguar los elevados precios en el mercado. El directivo explicó que, dado el alto coste del aceite en origen, esta reducción del IVA llegó a representar un ahorro directo de casi medio euro por litro para los consumidores, lo que ha contribuido a contener el impacto económico en los hogares españoles.
En cuanto al mercado internacional, Guillén reconoció que el sector también ha enfrentado desafíos fuera de las fronteras españolas. Señaló que el año pasado las exportaciones de ACESUR sufrieron una caída cercana al 18%, afectada por la incertidumbre global y las dificultades logísticas. No obstante, este año la compañía ha logrado recuperar terreno y ha registrado un crecimiento del 20% en las ventas internacionales, gracias en gran parte a la demanda procedente de mercados clave como Reino Unido, Estados Unidos e Italia. Estos mercados han sido esenciales para impulsar la recuperación de las exportaciones de aceite, compensando en parte las pérdidas del año anterior.
En el ámbito nacional, Guillén destacó que ACESUR ha sabido gestionar la crisis mejor que muchos de sus competidores. A pesar de las dificultades económicas, la empresa ha logrado mantener sus marcas en una posición fuerte, e incluso ha ganado cuota de mercado en algunos segmentos. Según sus palabras, esta resiliencia se debe a una combinación de factores, como la eficiencia en la gestión, la diversificación de productos y la capacidad de adaptarse rápidamente a las fluctuaciones del mercado.
Por último, el director general de ACESUR ofreció una perspectiva positiva para el cierre del año 2024. A pesar de las dificultades que ha atravesado el sector, Guillén prevé que la compañía alcanzará una facturación total de 1.250 millones de euros, lo que refleja la solidez de la empresa y su capacidad para sobreponerse a los retos del mercado tanto a nivel nacional como internacional


