El gigante estadounidense de distribución minorista ha registrado unas ventas de 342.754 millones de euros en los nueve primeros meses (febrero-octubre) de su ejercicio fiscal, lo que supone un 6,5% más que hace un año, y ha elevado un 45% su beneficio neto, hasta 12.681 millones.
En su tercer trimestre fiscal (agosto-octubre), Walmart ha tenido un beneficio neto de 4.324 millones (+56%) aunque este incremento es inferior a los del segundo y primer trimestre. Es decir, se ha aminorado el ritmo de aumento de ventas, además, se han empezado a ver algunos efectos de la larga pandemia del coronavirus, pues el tráfico a las tiendas ha bajado un 14,2%. Eso sí, el valor de las compras ha subido un 24%, sobre todo, por el fuerte avance del e-commerce.
Walmart ha procedido a algunas desinversiones en Reino Unido, Argentina y Japón, en línea con su estrategia anunciada en 2018 de dejar operaciones internacionales con lentos crecimientos en favor de otros mercados con más oportunidades de expansión o comercio electrónico. Así, en las últimas semanas ha vendido su cadena de supermercados inglesa, Asda Group, donde esperaba unas pérdidas de unos 2.100 millones, por unos 7.400 millones; y también sus operaciones en Argentina, donde los números rojos iban a ser de unos 842 millones.

