La cadena de supermercados Lidl ha estrenado un formato de establecimiento que transforma tanto la organización de los espacios como la estética interior. El proyecto se ha puesto a prueba por primera vez en Lauffen am Neckar, una localidad próxima a la sede central de la compañía en Neckarsulm, Alemania.
Este prototipo, denominado internamente FK2025, ofrece una sala de ventas más amplia gracias a la instalación de estanterías de mayor altura que casi alcanzan el techo. Otra de las grandes modificaciones está en la ubicación de los congeladores: en lugar de ocupar las paredes laterales, se han trasladado al centro del local, lo que libera superficie para ampliar la sección dedicada a vinos.
En cuanto a la imagen, Lidl introduce una combinación cromática distinta. El rojo gana protagonismo en los espacios de ofertas, donde aparece acompañado por círculos amarillos en clara referencia al logotipo corporativo. La decoración de madera, antes presente en buena parte del establecimiento, se limita ahora a las áreas de frutas, verduras y panadería.
El rediseño también incorpora novedades en categorías específicas, como la de cosmética y cuidado personal, que se presenta con más iluminación y pantallas digitales para mejorar la comunicación con el cliente. A esto se suma la creación de un espacio exclusivo para productos de nutrición deportiva.
La compañía planea llevar este nuevo modelo de tienda no solo a Alemania, sino también a otros países en los próximos años.

