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Mūn Ferments obtiene el certificado de seguridad alimentaria IFS Food


La norma, una de las más estrictas a nivel internacional, garantiza la calidad y la seguridad alimentaria de los productos que comercializa la compañía

La compañía Mūn Ferments ha obtenido la certificación IFS Food. Con este crucial paso, Mūn Ferments, pionera en la elaboración de kombucha envasada en vidrio, certificada ecológica y estable sin necesidad de frío en todo el territorio español, apuesta con fuerza para homologar la calidad e inocuidad de cara a los consumidores de los productos que comercializa.

IFS Food es una norma alimentaria reconocida por la Global Food Safety Initiative (GFSI) para auditar empresas que elaboran alimentos y se centra en la seguridad y calidad alimentaria de éstos. De este modo, controla desde la producción, hasta las instalaciones, pasando también por la formación y la manera de trabajar de todos los que intervienen en la elaboración, desde operarios de planta hasta proveedores. El objetivo de la IFS es asegurar que se cumplen los requisitos de seguridad alimentaria, de calidad y legislativos.

Jordi Dalmau, cofundador y CEO de Mūn Ferments, apunta que la obtención de la IFS Food refuerza la voluntad de la compañía de “seguir creciendo y buscando la máxima calidad.” “Cuando empezamos a elaborar teníamos un compromiso con nuestros clientes: ofrecerles la mejor kombucha del mundo. Con esta certificación les demostramos que cumplimos todos los requisitos para que así sea, llevando a cabo un proceso de excelencia”.

“Hemos confirmado que tenemos un personal formado, unas instalaciones adecuadas, los mejores proveedores, y, lo que es más importante, la garantía para el consumidor que producimos una kombucha de excelente calidad.”

La normativa que ha obtenido Mūn Ferments permitirá impulsar su mejora a muchos niveles. Además de añadir argumentos a su expansión internacional, también apoyará su propósito de continuar el camino hacia la máxima calidad y a su optimización en todos los planos: productivo y medioambiental.

Casi 7 años de vida como pioneros

Mūn Ferments, situada en Mataró, a 30 kilómetros de Barcelona, nació en 2015 de la mano de Jordi Dalmau, ingeniero, su compañera Mercè Pérez, periodista. Después de comprobar los beneficios para su salud y la de su familia del té kombucha, ambos decidieron hacer un cambio radical en sus vidas y emprender para poner en marcha la primera brewery de esta bebida fermentada que envasó en vidrio y con una cantidad de azúcar residual ínfima (entre 0,1 y 1,8
gramos por cada 100 mililitros), que la convierte en una bebida estable a temperatura ambiente a pesar de no estar pasteurizada.

Siete años más tarde, la compañía elabora y comercializa con los nombres comerciales de Kombutxa, Mūn Kombucha y Paleobirra, una quincena de variedades de este té fermentado. Una bebida de orígenes ancestrales situados en la antigua China de hace 2.000 años y que se basa en la fermentación de una infusión de té gracias al trabajo de una colonia de bacterias y levaduras, conocidas como SCOBY (Symbiotic Colony of Bacteria and Yeast).

Entre las kombuchas comercializadas por Mūn Ferments se cuentan innovaciones como la primera no cerveza el mercado, Paleobirra, con infusión de lúpulo y sin gluten, cereales ni alcohol y su hermana Paleobirra Lemon, con limón, hierba limón y semillas de cilantro. O Isotonic, con agua de mar, para la recuperación global de deportistas.

Todas las variedades tienen ingredientes de primera calidad, naturales y con certificación ecológica del CCPAE. Además, no contienen añadidos artificiales como saborizantes, ni colorantes ni conservantes.

Toda la producción de Mūn Ferments se envasa en vidrio en distintos formatos: 250, 275 y 330 ml, 750 ml. Además, y con la finalidad de contribuir a la reutilización de sus botellas, la compañía también sirve kombucha en barril para tiendas de productos a granel o para establecimientos de restauración.