La compañía renueva la certificación Sustainable Wineries for Climate Protection (SWfCP), uno de los principales estándares del sector vitivinícola, y se sitúa en el Top 8% de las empresas mejor valoradas por EcoVadis a nivel global, con una puntuación de 75 sobre 100.
Freixenet, líder mundial en vinos espumosos de calidad, consolida su compromiso con los más altos estándares ambientales, sociales y de gobernanza tras alcanzar dos hitos fundamentales dentro de su estrategia de sostenibilidad.
En línea con su apuesta por el cuidado del medioambiente, la compañía ha renovado la certificación Sustainable Wineries for Climate Protection (SWfCP), considerada una de las más prestigiosas del sector vitivinícola. Este reconocimiento, desarrollado por la Federación Española del Vino (FEV), se erige como el principal referente en sostenibilidad para la industria, evaluando no solo el desempeño ambiental, sino también aspectos sociales, económicos y de gobernanza bajo un enfoque de mejora continua.
Todas las bodegas de Freixenet en el Penedès cuentan ya con esta exigente certificación. En concreto, Freixenet y Segura Viudas han renovado el sello en 2026, mientras que UCSA lo ha obtenido por primera vez, lo que refuerza el carácter transversal de la sostenibilidad en toda la cadena de valor del grupo.
En paralelo, la compañía ha mejorado de forma significativa su desempeño en la evaluación de EcoVadis, una de las más relevantes a nivel internacional en materia de sostenibilidad empresarial. Freixenet ha alcanzado una puntuación global de 75 sobre 100, situándose en el percentil 92. Este resultado la posiciona dentro del Top 8% de las empresas mejor valoradas a nivel global y le ha valido la obtención de la medalla de plata.
La evaluación de EcoVadis analiza de forma integral áreas como medio ambiente, prácticas laborales y derechos humanos, ética y compras sostenibles. Entre las fortalezas señaladas por los auditores destacan la política exhaustiva de la compañía en cuestiones medioambientales y su firme adhesión a iniciativas internacionales de gran alcance, como el Pacto Mundial de las Naciones Unidas (UNGC).
Con la renovación de estas certificaciones y el reconocimiento internacional obtenido, Freixenet reafirma su apuesta por la mejora continua en la gestión ambiental, social y de gobernanza, consolidando su posición como referente en sostenibilidad dentro del sector vitivinícola.

