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Más de la mitad de los cooperativistas de Covirán son mujeres que impulsan el comercio de proximidad en los municipios rurales


• Las mujeres representan el 51,1% de la base social de Covirán en España y lideran numerosos supermercados que generan empleo, prestan servicios esenciales y contribuyen a fijar población en el medio rural

Con motivo de la celebración del Día Internacional de las Mujeres Rurales, que se celebra cada 15 de octubre, Covirán pone en valor la contribución de miles de mujeres que, desde el comercio de proximidad, desempeñan un papel fundamental en el desarrollo económico y social de los municipios donde la cooperativa está presente.

Las mujeres han consolidado su protagonismo dentro del modelo cooperativo de Covirán. Representan el 51,1% de la base social de la cooperativa en España, y el 38,6% en Portugal. La cooperativa cerró 2025 con un total de 2.130 personas cooperativistas, 971 mujeres frente a 887 hombres, y suman ya tres años consecutivos siendo mayoría. La apuesta de Covirán por la formación y especialización profesional mantiene una destacada participación femenina, ya que las mujeres representan el 55% del alumnado de la Escuela de Comercio de Covirán, reforzando así su papel en la gestión, digitalización y modernización del comercio de cercanía.

La presencia de Covirán en el entorno rural constituye uno de los principales elementos diferenciales de la cooperativa. Actualmente, en 200 municipios, los supermercados Covirán representan la única opción de compra para sus habitantes, garantizando el acceso a productos de alimentación y contribuyendo a fijar población en territorios especialmente afectados por el reto demográfico.

En muchos de estos establecimientos son mujeres quienes lideran el negocio, desempeñando un servicio que fortalece la cohesión social y mejora la calidad de vida de sus vecinos. Su capacidad para emprender, innovar y adaptarse a las nuevas necesidades del entorno las convierte en agentes fundamentales para garantizar el futuro del medio rural.

"Las mujeres cooperativistas son una pieza clave en nuestro modelo de proximidad, impulsan iniciativas empresariales ligadas al territorio que fortalecen el arraigo, el tejido económico y el mantenimiento de servicios esenciales en muchos pueblos donde el supermercado representa mucho más que un punto de venta”, destaca Jose Antonio Benito, presidente de Covirán.

Las socias de Covirán comparten retos comunes para el emprendimiento como la burocracia o la estacionalidad de sus negocios, y coinciden en reivindicar el valor social y compromiso con el desarrollo de sus localidades.

Tres ejemplos de liderazgo femenino en el comercio de proximidad

Ana, socia de Covirán en Lumbier (Navarra), decidió asumir el relevo del supermercado Covirán este mismo año. "Llevaba mucho tiempo soñando con tener un negocio propio y hoy voy a trabajar con la misma ilusión que el primer día. Emprender en mi pueblo ha supuesto cumplir un sueño personal y construir un proyecto que ayuda a nuestro municipio a seguir teniendo futuro", explica Ana. "Cuando un comercio cierra, el pueblo pierde vida. Por eso decidimos dar el paso, porque creemos que nuestros vecinos necesitan y merecen seguir teniendo este servicio cerca."

Una realidad similar vive Montserrat, en el municipio salmantino de Martiago (Castilla y León), donde su supermercado constituye la única opción de compra para una población que apenas supera los 250 residentes. "Los vecinos nos recuerdan constantemente lo importante que es contar con este servicio cerca. En un municipio pequeño, mantener abierto un comercio significa mucho más que vender alimentación", señala. "Si queremos que nuestros pueblos tengan futuro, debemos apoyar los comercios que hacen posible que la gente pueda seguir viviendo aquí."

En Bubión (Andalucía), Rocío tenía claro que quería quedarse en su pueblo, y desde hace 14 años está al frente de su establecimiento en esta localidad de la Alpujarra granadina de menos de 300 habitantes. "Nos conocemos todos por nuestro nombre. El supermercado es un lugar de encuentro donde los vecinos vienen a comprar, pero también a compartir un rato. Esa cercanía forma parte de nuestro trabajo, no solo atendemos a las personas, formamos parte de su día a día", destaca. "Muchas personas dependen de este servicio. Les llevamos la compra a casa, atendemos sus encargos y procuramos que no les falte nada. Son pequeños gestos que marcan una gran diferencia", añade.