• La solución integra ubicación en tiempo real, zonas seguras y de peligro, botón SOS e inteligencia artificial capaz de detectar señales de ciberacoso, grooming, sexting o autolesiones mostrando a los padres únicamente la categoría del riesgo, nunca el contenido de las conversaciones. • Pensada especialmente para los primeros años de autonomía digital de los hijos, Guardian Bubble apuesta por un nuevo modelo de protección basado en avisar únicamente cuando realmente existe un riesgo, preservando la privacidad de los niños.
El móvil ha entrado de lleno en la infancia y la adolescencia y, con él, también han surgido nuevos retos para las familias. A medida que los menores ganan autonomía, aumentan los riesgos a los que pueden enfrentarse tanto dentro como fuera del entorno digital: desde el ciberacoso, el grooming o el sexting hasta situaciones de peligro cuando están solos fuera de casa.
Con el objetivo de responder a esta nueva realidad nace Guardian Bubble, una plataforma de protección familiar que aterriza en España para ofrecer un nuevo concepto de control parental. La aplicación combina inteligencia artificial, seguridad física y herramientas de bienestar digital en una única solución diseñada para proteger a los menores sin convertir la supervisión en vigilancia constante.
Pensada especialmente para acompañar a las familias durante los primeros años de autonomía digital de sus hijos, Guardian Bubble parte de una filosofía sencilla: los padres no necesitan conocer cada conversación de sus hijos, sino saber cuándo realmente existe una situación que requiere su atención. Por ello, la plataforma alerta únicamente cuando detecta señales de riesgo, preservando la privacidad del menor y priorizando la información realmente relevante para su protección.
"Guardian Bubble nació de una pregunta que cualquier padre o madre se ha hecho alguna vez: ¿cómo podemos dar libertad a nuestros hijos sin dejar de protegerlos? Descubrimos que existían soluciones para problemas concretos, pero ninguna abordaba la seguridad infantil de forma integral y respetuosa. Nuestro objetivo nunca ha sido vigilar, sino acompañar a las familias y avisarlas únicamente cuando sucede algo realmente importante”, asegura Marc Pons, fundador de Guardian Bubble.
Protección dentro y fuera del móvil
A diferencia de las herramientas tradicionales de control parental, Guardian Bubble reúne en una única plataforma funcionalidades de seguridad física y protección digital.
La solución funciona mediante dos aplicaciones conectadas: una para el padre o la madre, desde la que se gestionan las alertas y la configuración, y otra instalada en el dispositivo del menor, encargada de proteger, localizar y detectar posibles situaciones de riesgo.
Entre sus principales funcionalidades destacan:
- Ubicación del menor en tiempo real.
- Creación de zonas seguras, como el colegio o el domicilio, con avisos automáticos de entrada y salida.
- Configuración de zonas de peligro (Red Zones), que generan una alerta inmediata cuando el menor accede a ellas.
- Botón SOS con envío instantáneo de la ubicación y escucha en tiempo real del sonido ambiente (disponible en la versión Premium).
- Llamadas prioritarias que suenan incluso cuando el teléfono del menor está en silencio.
- , una función que permite bloquear de forma remota el dispositivo del menor desde la aplicación del padre o la madre. Incluso cuando el teléfono permanece bloqueado, el menor puede seguir llamando a su contacto de emergencia o de confianza, garantizando que siempre pueda pedir ayuda si lo necesita.
- Gestión del tiempo de pantalla, bloqueo de aplicaciones y filtrado de páginas web.
- Posibilidad de compartir la supervisión con ambos progenitores u otros adultos de confianza, como abuelos o tutores.
Además, Guardian Bubble incorpora funciones especialmente diseñadas para situaciones de emergencia, como alertas por batería baja, avisos cuando el dispositivo permanece inactivo y notificaciones críticas que llegan incluso cuando el teléfono del adulto está en modo silencio o concentración.
Una inteligencia artificial que protege respetando la privacidad
El principal elemento diferenciador de Guardian Bubble es su sistema de inteligencia artificial, diseñado para identificar posibles situaciones de riesgo mientras el menor utiliza su dispositivo.
La tecnología analiza de forma periódica el contenido visible en pantalla, tanto texto como imágenes, dentro de aplicaciones de mensajería, redes sociales, navegadores y otras aplicaciones compatibles, sin depender de integraciones específicas con cada plataforma. Cuando detecta una señal de riesgo, envía una alerta al padre o a la madre indicando únicamente la categoría detectada.
Esta funcionalidad de detección inteligente de contenido está disponible en dispositivos Android. En el caso de iPhone, las restricciones del sistema operativo iOS no permiten que las aplicaciones analicen el contenido mostrado en pantalla, una limitación propia de la plataforma que afecta a todas las soluciones de este tipo.
La IA puede identificar señales relacionadas con:
- Sexting y contenido sexual.
- Bullying y ciberacoso.
- Grooming y contactos inapropiados.
- Violencia y amenazas.
- Lenguaje de odio.
- Drogas, alcohol y autolesiones.
- Códigos y expresiones utilizados por menores para ocultar conversaciones o alertar de la presencia de adultos.
Las capturas utilizadas para realizar el análisis se procesan de forma instantánea y se eliminan inmediatamente después. La inteligencia artificial no conserva el contenido analizado. Únicamente se almacena la categoría de la alerta cuando se detecta una posible situación de riesgo, nunca las conversaciones, imágenes o mensajes del menor.
Además, el sistema ha sido adaptado al lenguaje y los códigos que utilizan los menores en España, tomando como referencia distintas guías públicas de referencia sobre el lenguaje digital utiizado por los menores, lo que mejora la capacidad para detectar situaciones potencialmente peligrosas en el contexto digital actual.
Tecnología pensada para acompañar a las familias
Guardian Bubble nace con una visión diferente del control parental, ya que proteger no significa vigilar, sino acompañar. En lugar de ofrecer acceso permanente a toda la actividad digital del menor, la plataforma prioriza la información verdaderamente relevante para ayudar a las familias a actuar cuando existe un riesgo real.
La aplicación cuenta, además, con la autorización de Apple para utilizar Critical Alerts, un permiso reservado a un número muy limitado de aplicaciones que permite que las alertas de emergencia, como la activación del botón SOS o la entrada en una zona de peligro, suenen incluso cuando el teléfono del adulto está en modo silencio.
Con este lanzamiento, Guardian Bubble aspira a ofrecer una respuesta a uno de los principales desafíos de la crianza en la era digital: permitir que los menores ganen autonomía con la tranquilidad de saber que cuentan con una protección inteligente, respetuosa y adaptada a los nuevos riesgos.
"Los menores viven hoy una realidad en la que el mundo físico y el digital están completamente conectados, por lo que su protección también debe estarlo. Con Guardian Bubble hemos querido reunir en una sola plataforma todo aquello que una familia necesita para acompañar a sus hijos con tranquilidad: desde saber que han llegado al colegio hasta recibir una alerta cuando se detecta una posible situación de riesgo online. Nuestro objetivo no es vigilar a los menores, sino ofrecer a los padres la información necesaria para intervenir únicamente cuando realmente importa", afirma Marc Pons, fundador de Guardian Bubble.
Guardian Bubble ya está disponible para dispositivos iOS y Android y ofrece una prueba gratuita de 14 días de su versión Premium. Posteriormente, las familias podrán elegir entre el plan Premium, por 69,99 euros al año (equivalente a 5,83 € al mes) o 7,99 euros en modalidad mensual, que incorpora las funcionalidades avanzadas de inteligencia artificial y protección ampliada, o el plan Protect, por 39,99 euros al año (3,33 € al mes) o 4,99 euros mensuales.
El enfoque de privacidad de Guardian Bubble cuenta con el respaldo de Jorge Badiola, presidente de la Asociación Española de Delegados de Protección de Datos (AEDPD), que ha apoyado el modelo de protección de la plataforma, basado en alertar a las familias sin exponer el contenido de las comunicaciones de los menores.







