Grupo China Crown inaugura Maison Li, su segundo restaurante en Alicante dedicado a la cocina imperial china. Ubicado junto a la Concatedral de San Nicolás, el espacio ofrece una experiencia donde tradición y excelencia se dan la mano. Este nuevo concepto se presenta en Alicante como un homenaje a la tradición culinaria de la antigua China, con una propuesta basada en la investigación de recetas imperiales y el respeto por el producto.
Tras el éxito de Sushi Bar Tottori, Grupo China Crown inaugura en Alicante Maison Li, un nuevo restaurante que rinde homenaje a la cocina imperial china y a la riqueza gastronómica de una de las tradiciones culinarias más antiguas del mundo. El espacio está situado en la calle Gerona, 2, a escasos metros de la Concatedral de San Nicolás, y cuenta con un aforo para 72 comensales. Maison Li se presenta como un espacio único donde tradición, cultura y gastronomía se dan la mano para ofrecer una experiencia inmersiva. Inspirado en el legado culinario de la antigua China, el restaurante invita al comensal a descubrir un recetario milenario marcado por el equilibrio de sabores y el respeto absoluto por el producto. La propuesta gastronómica de Maison Li es fruto de un profundo trabajo de investigación de los hermanos Felipe y María Li Bao –chef ejecutivo y fundadora de Grupo China Crown, respectivamente– en torno a las recetas que durante siglos formaron parte de la mesa de los emperadores. Con esta apertura, Grupo China Crown refuerza su presencia en Alicante y continúa su apuesta por acercar la cultura gastronómica asiática al público español a través de conceptos que combinan autenticidad, historia y excelencia.
La carta de Maison Li combina elaboraciones icónicas con creaciones de gran técnica, donde destacan los Rollos imperiales rellenos de shiitake, los Crujientes de langostinos con bambú y jengibre o el Tou-fu crujiente aromatizado con cinco especias. La sección de dim sum adquiere un papel protagonista con especialidades como los Xiao Long Bao —desde el clásico de cerdo ibérico hasta versiones más sofisticadas con txangurro, trufa o carrillera de vacuno—, junto a piezas como el Ha kao de langostinos o el Wonton de ibérico con aceite de Sichuan. En los platos principales, la carta ofrece propuestas como el Arroz “Montaña de oro” salteado con solomillo de ternera y perlas de huevo, el “Kubak” Arroz crujiente con fondo de marisco y huevo meloso o las Berenjenas chinas salteadas al estilo Yuxiang con guindillas encurtidas. En el apartado de pescados y mariscos destacan elaboraciones como los Langostinos crispy Kung Pao al estilo tradicional Sichuan con frutos secos, la Lubina al vapor con cebollino y jenjibre tradicional de Cantón o el Bogavante salteado con salsa dorada al estilo hongkonés. Las carnes, por su parte, incluyen desde el Solomillo de ternera ahumada con setas de temporada, Picaña de vaca salteada con salsa de Cha o El clásico pollo al limón de China Crown de los años 80.
La estrella de su menú es el Pato Imperial Beijing, un plato cuya elaboración y servicio son todo un ritual. Este mantiene la receta original del sigo XV, la misma que convirtió a este plato en el más codiciado por la dinastía Ming, gobernadores del Imperio Chino entre los años 1368 y 1664. Para la elaboración de esta delicada receta, en China Crown prestan atención a todos los detalles del proceso. Comienzan con una cuidadosa y lenta limpieza del pato, arrancando una a una las plumas que puedan quedar. El brillo característico del Pato Imperial Beijing se consigue mediante un lento proceso de lacado con agua, cristal de azúcar, miel y especias que se prolonga durante más de cinco horas, dotando de un intenso y dulce sabor a la carne. Una vez lacado, el ave se cuelga en la parte superior de un horno ahumador. Este paso resulta fundamental para obtener el característico sabor y crujiente de la piel del pato.
El espacio de Maison Li acompaña esta experiencia con una estética elegante y envolvente, donde cada detalle está pensado para transportar al visitante a un ambiente único y evocador. Desde la atmósfera hasta el servicio, todo contribuye a crear un recorrido sensorial completo que va más allá del plato.



