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La hostelería española se queda sin manos: el 75% de los empresarios no encuentran personal

• 3 de cada 4 de las compañías del sector reconoce problemas para cubrir vacantes, en sintonía con la media global (74%) • La profesionalidad (59%), la adaptabilidad (50%) y el pensamiento crítico (41%) son las habilidades más difíciles de encontrar en un sector marcado por la rotación y la presión operativa • Las empresas apuestan principalmente por la mejora salarial (31%) y la flexibilidad (13%) para afrontar la escasez de talento

El sector de la hostelería, uno de los principales motores económicos del España (6,7% PIB), atraviesa un momento de elevada tensión en el mercado laboral. Según ManpowerGroup y los últimos datos de su informe sobre Desajuste de Talento 2026, el 75% de las empresas hosteleras en España reconoce tener dificultades para encontrar los perfiles que necesita: un 69% señala tener “algunas dificultades” mientras que un 6% afirma sufrir “muchas dificultades”. Una situación muy similar a la del contexto internacional y europeo, donde el 74% (media global) y el 76% (media europea) de las compañías del sector, declara sufrir el desajuste de talento.

Este escenario refleja un desajuste estructural entre la oferta y la demanda de profesionales en un sector históricamente intensivo en mano de obra, con alta rotación y fuertes picos de actividad, donde la disponibilidad y las competencias de los candidatos no siempre encajan con las necesidades reales de las empresas.

En palabras de Chema Fernández, director comercial de ManpowerGroup España “la hostelería se enfrenta a un reto de talento que va más allá de la falta de candidatos. Las empresas necesitan profesionales con actitudes, competencias y orientación al cliente en un entorno cada vez más exigente, y esa combinación no siempre es fácil de encontrar”.

Las soft skills, el gran desafío del talento en hostelería

Las dificultades de contratación en el sector hostelero se concentran, tanto en España como a nivel global, en lo que se conoce como habilidades blandas, que son clave para garantizar la calidad del servicio y en la experiencia de cliente.

En España, el mayor déficit de soft skills en el sector se concentra en la profesionalidad y la ética de trabajo, identificadas por el 59% de las empresas como la principal carencia. Le siguen la adaptabilidad y la disposición para aprender (50%), especialmente relevantes en un entorno tan dinámico y estacional como la hostelería, así como el pensamiento crítico y la capacidad de resolución de problemas (41%). También presentan dificultades significativas las habilidades de comunicación, colaboración y trabajo en equipo (34%), junto con la gestión del tiempo y la priorización (22%), competencias clave para garantizar la eficiencia operativa y la calidad del servicio.

A cierta distancia aparecen competencias como el juicio ético e integridad (13%), el liderazgo e influencia social (9%), la alfabetización digital (6%) o la conciencia cultural e inclusión (6%), mientras que la mentoría y formación no se perciben como un problema relevante.

A nivel global, el patrón es muy similar, aunque con un mayor peso de la comunicación, colaboración y trabajo en equipo (44%), seguida de la profesionalidad y ética del trabajo (42%) y la adaptabilidad y disposición para aprender (40%), lo que confirma que el déficit de habilidades actitudinales es un reto transversal para el sector hostelero en todos los mercados.

Atención al cliente y ventas, las hard skills más escasas

En cuanto a las competencias técnicas, el desajuste de talento en España se concentra principalmente en perfiles estrechamente vinculados a la experiencia del cliente y a la actividad comercial, lo que refleja la presión operativa y la importancia del servicio en el sector. La mayor carencia se registra en las habilidades de atención al cliente y front office (41%), seguidas a cierta distancia por la alfabetización en IA y el uso de herramientas digitales (22%) y las competencias en ventas y marketing (22%), claves para la captación y fidelización de clientes.

También destaca la dificultad para encontrar perfiles con capacidades en desarrollo de modelos y aplicaciones de inteligencia artificial (19%), lo que evidencia el avance de la digitalización en todos los sectores. Otras carencias tienen que ver con la fabricación y producción o con habilidades relacionadas con la sostenibilidad medioambiental (13%), que son cada vez más relevantes para la eficiencia y la transformación responsable del sector.

Este reparto refleja la creciente importancia de la experiencia del cliente, la digitalización de procesos y la incorporación progresiva de tecnologías en el sector, incluso en entornos tradicionalmente presenciales.

A nivel global, las principales dificultades se concentran en ventas y marketing (23%) y atención al cliente (23%), seguidas de operaciones y logística (14%) y un conjunto de habilidades administrativas, de recursos humanos y digitales que evidencian un sector en proceso de transformación.

¿Cómo están respondiendo las empresas?

Ante este panorama, las empresas del sector hostelero están apostando principalmente por medidas de efecto inmediato para mitigar el desajuste de talento, especialmente en el mercado español. La acción más extendida es el incremento salarial (31%), utilizada como principal palanca para atraer y comprometer profesionales, seguida de una mayor flexibilidad laboral (13%) y la ampliación del pool de talento (13%) mediante la búsqueda de nuevos colectivos o perfiles. En menor medida, las compañías optan por optimizar los recursos actuales (9%), lo que pone de relieve una respuesta aún muy centrada en soluciones a corto plazo frente a un desafío de carácter estructural.

Sin embargo, resulta significativo que casi una de cada cinco empresas (19%) reconoce no estar tomando ninguna medida para afrontar el gap de talento, lo que podría agravar el problema a medio plazo.

A nivel global, las tendencias son muy similares, con el aumento salarial (29%) y la flexibilidad (19%) como principales palancas, aunque con un menor peso de la inacción, que se sitúa en el (14%).

Un reto estructural para el futuro del sector

Los datos confirman que el desajuste de talento en hostelería no es coyuntural. La combinación de exigencias operativas, transformación digital y expectativas crecientes por parte de los clientes obliga a las empresas a replantear sus estrategias de atracción y fidelización del talento.

Más allá de las medidas retributivas, el sector se enfrenta al desafío de diseñar propuestas de valor más completas, que integren desarrollo profesional, aprendizaje continuo y condiciones de trabajo adaptadas a una nueva realidad laboral.