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Abre sus puertas la bodega Bela: enoturismo y vino artesanal en plena Ribera de Duero


La bodega Bela, ubicada en Villalba de Duero, ha abierto hoy oficialmente sus puertas en un acto que se ha celebrado esta mañana y que ha contado con la presencia del Consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de la Junta de Castilla y León, Jesús Julio Carnero; el Alcalde de Villalba de Duero, Luis Alberto Rasero; y el CEO de CVNE, Víctor Urrutia.

La bodega pasó a formar parte de la familia CVNE en 2019 y tras realizar una inversión de 2 millones de euros, se ha creado un proyecto nuevo, basado en el viñedo en propiedad en distintos pueblos de la denominación de origen de Ribera de Duero, que abarca para la bodega un total de 83 hectáreas. El resultado es un espacio vanguardista, que se alza en mitad de la llanura de la denominación, con una combinación de madera y cristal. Pilares de madera delimitan los más de 6.000 metros cuadrados de la bodega, donde destacan la sala de barricas subterránea, capaz de dar cobijo hasta a 10.000 barricas, la nave de vinificación y la sala de catas. En la entrada, una terraza y una cubierta vegetal da la bienvenida a las visitas, todo ello, rodeado por más de 74 hectáreas de viñedo.

Esta bodega es un homenaje a los antepasados de la familia de CVNE, ya que el nombre de la bodega hace honor a Sofía, hija del cofundador de la bodega en el año 1879 Eusebio Real de Asúa, y a su vez bisabuela de los actuales responsables, a quien en el entorno familiar llamaban “Bela”. De hecho, las tres estrellas que acompañan la etiqueta de sus vinos representan a Bela y sus hermanos, Áurea Minerva y Ramón.

En palabras del CEO de CVNE, “ponemos en marcha este nuevo e ilusionante proyecto con un doble compromiso: crear nuevos vinos que se conviertan en embajadores de esta magnífica denominación en los más de 90 países a los que llegamos en CVNE; y fomentar el enoturismo, la riqueza y el valor de esta tierra y entorno tan único en el que nos encontramos”. Así, la bodega se convertirá en un referente para el enoturismo de la zona, con catas, visitas al viñedo, comidas, planes al aire libre, espacios para eventos y un amplio abanico de actividades y propuestas que se irán generando, según la época del año, y que se pondrán en marcha a partir del mes de noviembre.

Por su parte, Carnero ha valorado la inversión realizada en estas instalaciones y “el esfuerzo que hacéis para modernizar y, con miras al futuro, reivindicar un pasado que hace que vuestros vinos tengan la calidad que tienen”. Para el consejero, “proyectos como este son un ejemplo de desarrollo en el medio rural, ya que contribuyen a fijar población mediante la generación de empleo y ponen en valor a nuestro sector agroalimentario”.

Asimismo, Rasero ha destacado “la importancia de la empresa privada en el mundo rural como dinamizador económico y social de nuestros pueblos”.

Los vinos

Según Urrutia, “en Bela, los viñedos son el centro de nuestros vinos. Cuidarlos, conocerlos e interpretarlos es lo que nos ayuda a crear caldos únicos. Los viñedos en esta denominación producen por naturaleza vinos potentes, que nosotros queremos convertir en vinos finos de Ribera del Duero. Estos vinos son además un homenaje a los antepasados de la familia, tal y como se recoge en cada marca, en cada nombre. Nuestro objetivo es seguir estudiando el viñedo para poder elaborar nuevos y  grandes vinos de Ribera”.

La bodega cuenta ya con tres vinos: Finca Vallejo, Bela y Arano. En primer lugar, Finca Vallejo es un homenaje a la familia fundadora de CVNE y a la importancia de la viña. Este vino se elabora con una selección de viñedos cercanos a la bodega, bajo el lema “la familia, igual que la viña, perdura”.

Por su parte, Bela, que toma el mismo nombre de la bodega, se elabora en las 74 hectáreas de viñedo en Villalba de Duero, y es un vino que aúna la redondez, el equilibrio y la historia de una región icónica en el mundo del vino, como es la denominación de origen Ribera de Duero. La etiqueta recuerda a una antigua etiqueta de CVNE, de Monopole, de principios del siglo XX.

Arano, que es la última creación de la bodega, se elabora con los viñedos de Moradillo de Roa, muy valorados por su calidad en la zona.  El nombre es también un homenaje a la familia. Eusebio tuvo un hijo varón, Ramón, y su madre se apellidaba Arano, y este nuevo vino elaborado con la fruta de Moradillo es en honor a ella. Se trata de un vino tinto crianza, creado con uva tempranillo y madurado durante 15 meses en barricas de roble francés.

 

La séptima bodega de la centenaria CVNE

Con esta, son siete las bodegas que forman CVNE, una empresa familiar que nace hace más de 140 años en Haro y hoy, cinco generaciones después, sigue en manos de la misma familia, elaborando vinos cuyo secreto está en la combinación entre tradición e innovación y que ocupan ya las mesas de más de 90 países. 

CVNE cuenta con su primera y principal bodega en Haro, en su emplazamiento originario, en el Barrio de la Estación. En estas instalaciones, el vino Imperial, buque insignia de la bodega, cuenta con su propia bodega donde el vino se realiza de forma artesanal. En 2004 se inauguró Viña Real, en Laguardia, para dar un hogar a otro de los vinos clásicos de la compañía. En la localidad de Laserna, también Rioja Alavesa, se encuentra Viñedos del Contino, un chateau junto a un olivo milenario. A estas bodegas históricas de la compañía situadas en tierras de La Rioja, en 2017 se incorporaron otras dos: Roger Goulart en Cataluña y Virgen del Galir en Galicia. Cada bodega cuenta con su propio equipo de enólogos y está dedicada a la elaboración y producción de diferentes tipos de vinos, que se han convertido en embajadores de las denominaciones de origen del país por todo el mundo.

www.cvne.com