EL 83% de las empresas del sector hortofrutícola prevé aumentar sus ventas en 2026

Nueve de cada diez compañías mantuvieron o incrementaron su facturación en el primer trimestre y el 80% sostuvo o elevó sus ventas en volumen El 86% de las empresas también mantiene o incrementa sus exportaciones, con la Unión Europea y Reino Unido como principales motores del crecimiento exterior El 67% de los directivos señala el aumento de los costes energéticos y de las materias primas como principal preocupación y desafío en 2026

Madrid, 20 de mayo de 2026.- El sector de frutas y hortalizas mantiene una evolución positiva y afronta 2026 con perspectivas favorables, pese a operar en un entorno marcado por la presión sobre los costes y la incertidumbre geopolítica. Estas son algunas de las principales conclusiones del ‘Pulso del Sector de Frutas y Hortalizas 2026’, elaborado por AECOC y presentado por Bárbara Calvaresi, responsable de Frutas y Hortalizas de AECOC, y Enrique de los Ríos, presidente del Comité de Frutas y Hortalizas de AECOC y director general de UNICA Group.

Los datos del primer trimestre reflejan un comportamiento sólido de la actividad empresarial del sector hortofrutícola. El 69% de las compañías asegura haber incrementado sus ventas en valor respecto al mismo periodo del año anterior y otro 23% afirma haberlas mantenido estables. En conjunto, nueve de cada diez empresas lograron sostener o mejorar su facturación. Además, el 63% aumentó sus ventas en volumen y un 17% las mantuvo, lo que confirma que el crecimiento del sector no responde únicamente al efecto de los precios, sino también a una evolución positiva del consumo en buena parte del mercado.

Crecimiento moderado con presión sobre márgenes y rentabilidad

Las perspectivas para el conjunto de 2026 reflejan un escenario de moderado optimismo. Aunque el 48% de los encuestados anticipa una etapa de cierta estabilización y un 42% cree que el conjunto del sector continuará creciendo, cuando las compañías analizan la evolución de sus propios negocios las expectativas mejoran de forma notable. El 83% prevé aumentar sus ventas en valor durante este ejercicio y otro 14% espera mantenerlas. Asimismo, el 66% confía en crecer en volumen y el 86% considera que logrará mantener o mejorar su rentabilidad.

El informe también pone de relieve la fortaleza exportadora del sector hortofrutícola español. Para una de cada tres empresas fabricantes, las exportaciones ya representan más de la mitad de sus ventas y el 86% de las compañías mantiene o incrementa su actividad internacional respecto al año anterior. La Unión Europea y el Reino Unido seguirán siendo los principales motores del crecimiento exterior en 2026, al concentrar casi la mitad de las expectativas de expansión, mientras que el mercado nacional representa el 36% de las previsiones y el mercado americano gana peso frente a ejercicios anteriores, alcanzando el 16%.

Geopolítica, regulación y costes marcan la agenda del sector

La situación geopolítica internacional aparece como uno de los grandes focos de preocupación para las empresas. El 67%  de las empresas participantes considera que el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur perjudicará la competitividad del sector español, principalmente por el temor a una posible competencia desleal y por las diferencias regulatorias en materia de producción y seguridad alimentaria. Además, el 38% cree que las políticas arancelarias impulsadas por Donald Trump están afectando negativamente a las exportaciones españolas de frutas y hortalizas.

El conflicto en Oriente Medio también genera inquietud entre los directivos. Siete de cada diez empresas consideran que una escalada de la tensión provocaría un aumento de los costes de las materias primas y casi una cuarta parte teme que se reproduzca un escenario inflacionista que afecte al consumo. De hecho, el 81% de los encuestados reconoce que el principal impacto directo del contexto geopolítico actual ya es el aumento de costes en sus negocios. Ante esta situación, el 40% de las compañías está aplicando medidas de eficiencia para reducir gastos, mientras un 17% trabaja en la diversificación de proveedores.

En el ámbito regulatorio, el Real Decreto de Envases y Residuos de Envases se sitúa como la principal preocupación normativa para el 67% de las empresas. El sector reclama una mayor coordinación entre administraciones y que se escuche más a las compañías afectadas antes de aprobar nuevas medidas regulatorias. Más de la mitad de los directivos pide que las empresas participen activamente en el diseño de la normativa y otro 21% reclama una armonización entre países europeos para evitar desequilibrios competitivos.

Las compañías también trasladan al Gobierno la necesidad de impulsar medidas que favorezcan el consumo y alivien la presión económica sobre los hogares. La principal petición de las empresas participantes en el informe  es la bajada del IVA de frutas y hortalizas, respaldada por el 31% de los encuestados. A ello se suman demandas como mayores ayudas directas a sectores estratégicos, la deflactación del IRPF para aumentar el poder adquisitivo o medidas especiales de apoyo para el gran consumo ante el incremento de los costes energéticos.

Digitalización, sostenibilidad y talento como grandes desafíos

El estudio identifica además las principales tendencias que marcarán la evolución del sector en los próximos años. El 75% de los directivos considera que la sostenibilidad tendrá un peso determinante en las decisiones comerciales y el 83% asegura que incrementará más que nunca sus inversiones en digitalización. Sin embargo, la garantía de suministro derivada de la escasez de producto ya no figura entre las mayores preocupaciones de las compañías.

Entre los grandes retos de 2026 destacan el aumento de los costes energéticos y de las materias primas, señalado por el 67% de los directivos, seguido por el relevo generacional y los cambios en los hábitos de consumo. La gestión del talento también aparece como una prioridad estratégica. Más de la mitad de las empresas identifica la captación y fidelización de profesionales como el principal desafío laboral, mientras que el absentismo, la falta de perfiles cualificados y la mejora de la productividad completan la lista de preocupaciones del sector.

En conjunto, el informe dibuja un sector que mantiene su capacidad de crecimiento y adaptación, aunque condicionado por un entorno económico y regulatorio cada vez más complejo. Las empresas afrontan 2026 con expectativas positivas, apoyadas en la internacionalización, la digitalización y la sostenibilidad, pero con la necesidad de seguir gestionando el impacto de la inflación, los costes y la incertidumbre geopolítica.