El sector de alimentación y bebidas elevó su producción un 1,7 %, rozó los 500.000 afiliados a la Seguridad Social y alcanzó máximos históricos en exportaciones con 52.564 millones de euros, mientras alerta sobre el impacto de los conflictos geopolíticos, los costes energéticos y la presión sobre las cadenas de suministro.
La industria española de alimentación y bebidas volvió a demostrar en 2025 su capacidad de resistencia y adaptación ante un entorno internacional marcado por la volatilidad geopolítica, el encarecimiento energético y la incertidumbre comercial. Así lo recoge el Informe Económico anual elaborado por la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas, que confirma al sector como uno de los principales motores económicos del país.
El informe, presentado con el apoyo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, refleja una evolución positiva en producción, empleo, dimensión empresarial y comercio exterior durante 2025.
La producción crece un 1,7 % y supera los 137.000 millones de euros
La industria alimentaria cerró 2025 con un crecimiento del 1,7 %, mejorando la evolución registrada el año anterior. La producción real alcanzó los 137.188 millones de euros, impulsada por la recuperación gradual del consumo doméstico y la fortaleza de la demanda internacional.
Asimismo, el Valor Añadido Bruto (VAB) avanzó un 4,4 %, hasta situarse en 38.349 millones de euros, elevando el peso del sector hasta representar:
- El 2,5 % de la economía española
- El 21,4 % de toda la industria manufacturera
Para FIAB, estos datos consolidan el carácter estratégico de la industria en generación de riqueza y estabilidad económica, aunque advierte de riesgos relevantes para 2026 derivados del conflicto en Oriente Medio, el encarecimiento energético y la vulnerabilidad de las cadenas de suministro.
Mauricio García de Quevedo, director general de FIAB, destaca:
"Sin duda el sector de los alimentos y bebidas vuelve a demostrar su carácter estratégico, desde un punto de vista económico y social, pues ha sido capaz de mejorar sus registros y seguir aportando desarrollo y riqueza en un marco de alta volatilidad e incertidumbre."
Añade además:
"Dada la situación actual, el desafío para los próximos meses será la consolidación de estos niveles de actividad, así como defender la competitividad de los productos españoles, tanto en el mercado nacional como en el exterior."
El consumo alimentario aumenta, aunque sigue condicionado por la incertidumbre
El gasto de los hogares españoles en alimentación y bebidas aumentó un 2,9 %, alcanzando 86.253 millones de euros, aunque el crecimiento en volumen fue más moderado (0,7 %), reflejando el efecto persistente del contexto internacional sobre los hábitos de consumo.
Récord histórico de empleo: 487.300 afiliados
El empleo volvió a situarse entre los principales indicadores de fortaleza del sector.
La industria alimentaria cerró 2025 con 487.300 afiliados a la Seguridad Social, incorporando cerca de 12.700 nuevos trabajadores respecto al ejercicio anterior.
El crecimiento del empleo alcanzó el 2,7 %, superando al conjunto industrial:
- Industria total: +1,6 %
- Industria manufacturera: +1,5 %
El sector representa actualmente:
- El 22,1 % del empleo total de la industria manufacturera, máximo histórico reciente
- El 2,4 % del empleo total español
También avanzó la incorporación femenina. La representación del empleo femenino aumentó hasta el 39,9 %, frente al 37 % registrado en 2024.
Karina Pereira, directora de Finanzas, Estudios Económicos y Talento de FIAB, subraya:
"Uno de cada cinco empleados de la industria manufacturera desarrolla su actividad laboral en el ramo de los alimentos y bebidas, lo que muestra el compromiso de la industria con el empleo."
FIAB muestra, sin embargo, preocupación por el incremento del absentismo laboral y sus consecuencias sobre productividad, organización interna y capacidad operativa.
Menos empresas, pero estructuras más robustas
El sector profundizó durante 2025 en su proceso de redimensionamiento empresarial.
El número total de compañías descendió hasta 27.312 empresas, lo que supone 584 menos respecto al año anterior. La reducción se concentra principalmente en microempresas de entre 1 y 9 trabajadores, reflejando las dificultades de las estructuras más pequeñas para competir en un entorno cada vez más complejo.
A pesar de ello, las pymes continúan representando el 96 % del tejido empresarial alimentario.
García de Quevedo destaca además la relevancia territorial del sector:
"Es destacable la presencia en cada rincón de la geografía española. Una capilaridad que convierte a la industria en un actor destacado para dinamizar el territorio, sobre todo en la zona rural donde uno de cada cinco empleos de la España vaciada está asociado al sector, además de promocionar la riqueza y variedad de la oferta gastronómica y turística asociada a los alimentos y bebidas."
Exportaciones récord: 52.564 millones y 18 años consecutivos de superávit
El comercio exterior volvió a ser uno de los principales motores del crecimiento.
Las exportaciones de alimentación y bebidas alcanzaron 52.564 millones de euros, el mejor dato histórico del sector, tras crecer:
- +2,9 % en valor
- +4,8 % en volumen
Además, la balanza comercial registró un superávit de 14.805 millones de euros, acumulando 18 años consecutivos con saldo positivo.
Principales mercados exportadores:
- Francia: 7.695 M€ (+3,2 %)
- Italia: 6.483 M€ (+3,1 %)
- Portugal: 6.244 M€ (+8,2 %)
- Alemania: 3.150 M€ (+8,8 %)
- Estados Unidos: 3.041 M€ (-9,6 %)
- Reino Unido: 2.804 M€ (-0,3 %)
- China: 1.706 M€ (-4,5 %)
- Países Bajos: 1.635 M€ (+2,3 %)
- Bélgica: 1.176 M€ (+8,6 %)
- Japón: 1.126 M€ (-13,7 %)
El descenso de Estados Unidos responde, según FIAB, a la política arancelaria impulsada por la Administración Trump, junto con la incertidumbre regulatoria y el comportamiento del tipo de cambio.
En China, la reducción se vincula a la caída de importaciones porcinas y al aumento de medidas proteccionistas.
Carne, aceite de oliva y conservas lideran las exportaciones
Los productos más exportados fueron:
- Carne y productos cárnicos: 12.362 M€
- Frutas y hortalizas preparadas y conservas: 6.954 M€
- Aceite de oliva: 4.838 M€
- Pescados, crustáceos y moluscos: 4.767 M€
- Vino: 2.975 M€
- Cacao, confitería y chocolate: 2.964 M€
- Productos lácteos: 1.891 M€
- Panadería y pastas alimenticias: 1.655 M€
- Alimentación animal: 1.546 M€
- Té, café e infusiones elaboradas: 1.272 M€
- Molinería y almidones: 1.152 M€
Según García de Quevedo:
"El endurecimiento de la política arancelaria de EE.UU., la desaceleración del comercio global y un nivel de inestabilidad elevado han repercutido en el potencial exportador. Aun así, la industria mantiene su tendencia de crecimiento, llegando prácticamente a duplicar el valor de sus ventas al exterior en los últimos 10 años."
La industria reclama medidas urgentes para preservar competitividad
FIAB considera prioritario adoptar medidas estructurales para contener los costes energéticos y proteger la competitividad empresarial.
Entre las propuestas planteadas figuran:
- Ayudas directas para compensar sobrecostes derivados del conflicto en Oriente Medio
- Apertura a mercados alternativos para asegurar materias primas y suministros
- Simplificación de trámites aduaneros
- Implantación de green lanes para agilizar el transporte de mercancías
- Suspensión temporal del impuesto sobre envases de plástico no reutilizables
- Refuerzo del apoyo a la exportación
La federación identifica además oportunidades en nuevos acuerdos comerciales internacionales, citando específicamente el reciente entendimiento entre la Unión Europea y México.
Estrategia alimentaria y modernización industrial, claves para el futuro
Durante la presentación del informe, Ana Rodríguez Castaño, secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria, destacó que la industria alimentaria española se mantiene como primer sector industrial del país, subrayando su papel frente a la despoblación rural:
"Es el escudo más eficaz contra la despoblación", afirmó, recordando que uno de cada cinco empleos rurales depende del sector.
Asimismo, señaló como prioridades la Estrategia Nacional de Alimentación (ENA) y el PERTE Agroalimentario, que moviliza más de 1.600 millones de euros para reforzar sostenibilidad, modernización y competitividad.
Con producción al alza, empleo récord y exportaciones históricas, la industria alimentaria española encara 2026 desde una posición de fortaleza, aunque bajo la presión de un entorno geopolítico y económico que continúa poniendo a prueba su capacidad de adaptación.

