Persán cerró el ejercicio 2025 con los mejores resultados de su trayectoria al alcanzar una facturación de 1.227 millones de euros, lo que supone superar por primera vez la barrera de los 1.200 millones. La multinacional sevillana especializada en productos para el cuidado del hogar y el cuidado personal también elevó su ebitda hasta los 135 millones de euros, consolidando una etapa de fuerte crecimiento impulsada por la expansión internacional y la adquisición de Mibelle Group.
La operación corporativa, cuya actividad se incorporó a las cuentas consolidadas entre mayo y diciembre de 2025, ha reforzado significativamente la dimensión industrial y comercial del grupo. Con ocho centros productivos repartidos entre Europa y Estados Unidos, la compañía fortalece su posicionamiento tanto en el ámbito de las marcas de distribuidor como de las marcas de fabricante.
Entre los motores del crecimiento destacan especialmente las categorías vinculadas al cuidado de la ropa. Los perfumadores textiles y las cápsulas para lavado continuaron ganando relevancia en los mercados europeos y ampliaron su presencia en Latinoamérica. Asimismo, la compañía impulsó la innovación con el lanzamiento de nuevas soluciones, como los perfumadores 2 en 1 que integran funciones de suavizante y fragancia, además de ampliar su gama de productos para el cuidado capilar.
La apuesta por el crecimiento también se reflejó en un importante esfuerzo inversor. Durante el pasado ejercicio, Persán destinó 57 millones de euros a la mejora de sus instalaciones industriales y procesos productivos, elevando a más de 200 millones la inversión acumulada en los últimos cinco años.
Entre los proyectos desarrollados destaca la puesta en marcha de una planta de fabricación de botellas junto a su complejo industrial de Sevilla, así como la culminación de un ambicioso proceso de transformación digital orientado a automatizar operaciones y optimizar la gestión de proveedores y materias primas.
Antonio Somé, consejero delegado de la compañía, subrayó que 2025 ha estado marcado por hitos estratégicos como la integración de Mibelle Group, la expansión en América y el salto por encima de los mil millones de euros de facturación. Para el directivo, el objetivo inmediato pasa por avanzar en la integración de la nueva filial y continuar identificando oportunidades de crecimiento en el continente americano.
La sostenibilidad volvió a ocupar un papel central dentro de la estrategia empresarial. Persán logró reducir más de un 30% sus emisiones operativas respecto a 2023 gracias a diversas iniciativas de eficiencia energética y mejora de procesos. Además, sus centros productivos de Wróblowice (Polonia) y Saint-Vulbas (Francia) operan ya con electricidad de origen 100% renovable.
Por su parte, la planta sevillana alcanzó la certificación Zero Waste Excellence por sus avances en gestión de residuos. Estos progresos han contribuido a que la compañía obtuviera la Medalla de Oro de EcoVadis, mejorando la puntuación conseguida en ejercicios anteriores.
En paralelo, Mibelle Group ha aportado nuevas iniciativas sostenibles al grupo mediante proyectos de innovación basados en ingredientes obtenidos a partir de dióxido de carbono reciclado, desarrollados en colaboración con la empresa biotecnológica LanzaTech.
Compromiso social a través de la Fundación Persán
La actividad social también mantuvo un peso relevante durante el ejercicio. La Fundación Persán facilitó la inserción laboral de 209 personas y realizó más de 1.880 intervenciones de apoyo social. Además, amplió su actividad solidaria en distintos mercados europeos mediante la donación de productos y la colaboración con entidades sociales, educativas y asistenciales en España, Polonia y Francia.
Con estos resultados, Persán afianza su posición como uno de los principales fabricantes europeos del sector del cuidado del hogar y personal, respaldada por una estrategia basada en la innovación, la internacionalización y la sostenibilidad.

