MARQUÉS DEL ATRIO

Faustino Rivero Ulecia lanza FRIZZ 0.0, su primer frizzante sin alcohol

En un momento en el que los hábitos de consumo evolucionan rápidamente, Faustino Rivero Ulecia, bodega familiar de La Rioja con más de un siglo de historia, vuelve a demostrar su capacidad para reinventarse y conectar con el consumidor joven.

Fiel a su espíritu innovador presenta FRIZZ 0.0, una nueva propuesta sin alcohol pensada para un público joven y que busca opciones más saludables sin renunciar al disfrute. Este lanzamiento refleja la evolución de los hábitos de consumo y la creciente demanda de opciones que se ajusten a otros estilos de vida. Con FRIZZ 0.0, Faustino Rivero Ulecia da un paso adelante y ofrece una alternativa que mantiene el carácter de sus vinos de siempre.

“En una bodega con más de cien años de historia nuestra responsabilidad es seguir escuchando al consumidor y adaptarnos a cómo disfruta hoy. FRIZZ 0.0 es nuestra forma de ofrecer una opción actual, ligera y sin alcohol, sin perder la esencia de nuestro vino ni el compromiso con la calidad que nos define”, señala Jorge Rivero, director Comercial de Grupo Marqués del Atrio.

El nuevo frizzante de la bodega, guardado en una botella con un diseño moderno y divertido, se elabora a partir de vino previamente desalcoholizado, combinado con mosto de uva, lo que permite conservar su dulzura natural y mantener el carácter ligero que define este estilo de bebida.

Su aspecto es brillante y cristalino, acompañado por una burbuja fina y chispeante que realza su sensación de frescura. En nariz destacan aromas frutales y florales, definidos y agradables. En boca resulta equilibrado y amable, con una entrada muy refrescante y una dulzura delicada que lo hace especialmente fácil de disfrutar.

La llegada de este vino refuerza la propuesta de la familia FRIZZ al completar la gama con una alternativa sin alcohol para seguir disfrutando de los momentos compartidos, sin renunciar a la experiencia.

Con FRIZZ 0.0, Faustino Rivero Ulecia consolida su compromiso con un consumidor joven y moderno, demostrando que una bodega centenaria también puede ofrecer opciones actuales, versátiles y adaptadas a nuevas formas de disfrutar del vino.