La cervecera lanza la primera actualización integral de su identidad visual en más de una década, con un rediseño estratégico orientado a negocio que se implementa simultáneamente en España, Reino Unido y Europa.
San Miguel ha puesto en marcha una ambiciosa evolución de marca con el lanzamiento de un nuevo packaging diseñado para reforzar su valor, mejorar su visibilidad y potenciar su diferenciación en el punto de venta. Se trata de la primera actualización integral de su identidad visual en más de diez años, desplegada de forma simultánea en España, Reino Unido y el resto de Europa.
Lejos de responder a un simple rediseño estético, la iniciativa se plantea como una decisión estratégica orientada a negocio, con el objetivo de fortalecer la competitividad de la marca en un entorno cada vez más exigente. Esta evolución busca valorizar los elementos más icónicos de San Miguel y garantizar la coherencia global en todos sus puntos de contacto, siendo el packaging uno de los principales.
El desarrollo creativo ha sido liderado por Estudio Maba, seleccionado tras imponerse en un concurso internacional frente a algunas de las agencias de diseño de packaging más relevantes del sector. La propuesta final ha sido, además, validada con consumidores mediante metodologías avanzadas, asegurando su eficacia en el punto de venta.
El nuevo diseño responde directamente a cómo el consumidor percibe, reconoce y elige el producto en el lineal. En este sentido, la nueva arquitectura visual facilita la identificación de la gama y mejora la lectura, optimizando el rendimiento de la marca en entornos de alta competencia donde las decisiones de compra se toman de forma rápida e intuitiva.
Entre los principales cambios, destaca el incremento del tamaño del logotipo para mejorar el reconocimiento inmediato, así como una mayor presencia del color verde que refuerza el bloque visual en el lineal. La diagonal, uno de los elementos más característicos de la marca, gana protagonismo para aumentar la distintividad, mientras que la recuperación del icono del barco refuerza el storytelling de la compañía. En mercados internacionales, además, el diseño pone en valor el origen español como un atributo clave para el consumidor europeo.
Según explica Alicia Romero, directora de Marketing Global de San Miguel, “este nuevo packaging es la materialización de nuestra evolución global y una herramienta estratégica fundamental para ganar en competitividad. Nuestro objetivo era crear una propuesta visual sólida que optimizara nuestra capacidad de destacar en el punto de venta, al tiempo que resaltara los elementos más icónicos de la marca, como su logo y su diagonal. Con esta identidad, aseguramos una coherencia absoluta en todos nuestros mercados, facilitando la elección del consumidor y reforzando nuestro papel como socios estratégicos para el retail y la hostelería”.
Con esta actualización, San Miguel refuerza su consistencia en mercados clave y facilita su implementación en entornos internacionales y grandes cuentas, consolidando su posicionamiento como socio estratégico tanto para el retail como para el canal hostelero.

