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La planta de Ceao 2 de Grupo Lence, ejemplo internacional de excelencia tras alcanzar la certificación IFS nivel superior


La compañía obtiene una puntuación de 97,29 en una de las auditorías más exigentes del sector agroalimentario, reforzando su compromiso con la seguridad, la calidad y la excelencia operativa. • En palabras de Beni López, directora de Calidad de Grupo Lence, “este resultado habla del trabajo bien hecho, del compromiso diario con la mejora continua y la calidad y, sobre todo, del valor de las personas que forman parte de Grupo Lence”.

Grupo Lence, empresa familiar 100% gallega y una de las principales compañías lácteas de España, ha alcanzado la certificación IFS con nivel superior en su planta de producción de Ceao 2, en Lugo, tras obtener una puntuación de 97,29 en una de las evaluaciones más exigentes en materia de calidad y seguridad alimentaria a nivel internacional. Este reconocimiento avala el alto nivel de madurez del sistema de gestión de la compañía y confirma su apuesta permanente por la excelencia en todos sus procesos.

La certificación IFS, reservada a organizaciones que cumplen los estándares más estrictos del sector, supone un respaldo objetivo al trabajo desarrollado por Grupo Lence en ámbitos clave como la inocuidad alimentaria, el control de procesos, la trazabilidad, la gestión documental y la mejora continua. Alcanzar este nivel de exigencia refleja no solo la solidez del sistema implantado, sino también la capacidad de la compañía para sostenerlo y mejorarlo de forma constante.

Entre los factores determinantes que han permitido obtener esta calificación destacan la formación continua del personal, el control exhaustivo de los procesos productivos, la inversión en infraestructuras y el mantenimiento riguroso de los equipos, además de una cultura de seguridad alimentaria plenamente integrada en toda la organización.

Todo ello ha contribuido a consolidar un modelo de trabajo orientado a la prevención, la eficiencia y la máxima garantía para el consumidor.

En palabras de Beni López, directora de Calidad de Grupo Lence, “obtener una puntuación de 97,29 en una certificación tan exigente como IFS es un reconocimiento muy importante para toda la compañía. Este resultado habla del trabajo bien hecho, del compromiso diario con la mejora continua y, sobre todo, del valor de las personas que forman parte de Grupo Lence. Detrás de cada procedimiento, de cada control y de cada avance, hay un equipo implicado, profesional y altamente comprometido con la excelencia”.

“Para nosotros, esta certificación no es solo un sello de calidad; es la forma de entender nuestro trabajo, basada en la responsabilidad, el rigor y la colaboración de todos los departamentos. Es un hito que nos impulsa a seguir avanzando y a mantener intacta la exigencia con la que trabajamos cada día”, añade Beni.

Con este logro, Grupo Lence refuerza su posición como una compañía comprometida con los más altos estándares del sector, y pone en valor la dedicación de un equipo humano que convierte la calidad y la seguridad alimentaria en una prioridad compartida en toda la organización.

El valor de la certificación IFS
La certificación IFS Food es uno de los estándares internacionales más reconocidos en la evaluación de la seguridad y la calidad alimentaria. Su objetivo es verificar que los procesos de producción cumplen con requisitos muy estrictos en materias como higiene, trazabilidad, control de riesgos, gestión de proveedores, mantenimiento de instalaciones y mejora continua. Obtener el nivel superior con una puntuación como la alcanzada por Grupo Lence supone situarse entre las empresas mejor valoradas en este ámbito.