Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran una importante desaceleración en el consumo minorista. Así, en el pasado mes de mayo las ventas minoristas han caído un 5,3% a precios constantes con respecto a la cifra obtenida en el mismo mes del año anterior.
En cualquier caso, hay que hacer matizaciones en cuanto al comportamiento general de las ventas. Así, se observa cómo el descenso es mucho más pronunciado en los productos no alimenticios, que bajan un 8,5%, mientras que los productos de alimentación lo hacen apenas en un 0,3%, lo que demuestra una vez más que quizá la alimentación sea uno de los sectores que menos está acusando la crisis, mientras que las familias están reduciendo sus gastos de otros sectores, como puede ser el del equipamiento para el hogar, que registró una reducción en sus ventas del 12,2%.
También es dispar la forma en cómo está afectando está reducción a las diferentes formas comerciales, de tal manera que son los establecimientos de menor tamaño los que más están viendo cómo se reduce su tasa de ventas. La única forma comercial que ha aumentado su tasa de ventas son las grandes cadenas, es decir, aquellas cadenas que tienen más de 25 centros con un tamaño inferior a los
Con el objetivo precisamente de incentivar el consumo y permitir en la mayor medida de lo posible,
Al margen de las acciones que se puedan llevar a cabo desde las altas instancias, lo cierto es que desde las familias también se están tomando medidas para hacer frente al encarecimiento de los productos, sobre todo desviando sus compras hacia las marcas blancas. De esta manera, según el Anuario Internacional 2008 de la asociación de fabricantes de marcas blancas PLMA, en España el 34% del mercado está representado por este tipo de productos, siendo los congelados, el aceite y los productos de panadería las categorías en las que la marca del distribuidor tiene mayor peso. Los productos de no alimentación tampoco son ajenos a esta tendencia, y en su caso ya representan el 24,2% del mercado. Aquí hay que destacar a los jabones y los productos bucales y capilares como los más activos.
