Una vez más, y ya van 17, Barcelona se convertirá en el centro mundial de la alimentación gracias a la celebración de Alimentaria. A pesar de su veteranía, la feria vuelve a superar las cifras de convocatorias anteriores y espera contar con 155.000 visitantes y 5.000 expositores, que ocuparán una superficie total de 132.000 m2.
Una convocatoria de estas características y de esta envergadura es siempre esperada por todos los agentes del sector de la alimentación por la inmejorable oportunidad de negocio que representa. Por ello, la presente edición es, si cabe, más importante todavía teniendo en cuenta el contexto económico general. En un momento de clara desaceleración en el gasto de las familias, tal y como refleja el Informe 2008 de la consultora Nielsen, del que damos una completa información en este número, se hace más necesaria la interrelación de todos los escalones de la cadena alimentaria, desde la fabricación hasta la distribución. Y qué mejor ocasión que una feria de las características de Alimentaria para que se produzca un contacto efectivo y fructífero en busca de buenas oportunidades de negocio.
Una de las herramientas que, desde hace años, se ha mostrado más efectiva en la consecución de buenos resultados es la innovación. Por ello hay que valorar positivamente la apuesta firme que, desde la organización de la feria, se viene haciendo por fomentar los esfuerzos de las empresas en este sentido. Innoval, el salón reservado para dar cabida a las propuestas más destacadas y novedosas presentadas por las empresas contará este año, gracias a su nueva ubicación, con un espacio en el que se hará una proyección de hacia dónde puede evolucionar la tienda de alimentación en el futuro. El espacio “Tienda Futura” es, sin duda, uno de los puntos más atractivos para poder visitar en la feria.
Una medida pionera, muy del presente, pero que sin duda tiene su proyección en la mejora del futuro de todos, es la que ha adoptado la cadena catalana de distribución Bon Preu. Gracias a un acuerdo con la Generalitat de Cataluña, la cadena de supermercados se compromete a devolver dos céntimos de euro por cada diez euros de compra a aquellas personas que no hagan uso de las bolsas de plástico. Con esta medida se pretende reducir la utilización “indiscriminada” de bolsas de un solo uso, que tienen un considerable efecto negativo sobre el medio ambiente. Como alternativa la empresa ofrece la posibilidad de adquirir bolas de materiales completamente biodegradables, entre otras opciones. Se trata de la primera vez que una empresa toma muto proprio una medida de estas características que puede llegar reducir en un 25% el uso de toneladas de plástico para la fabricación de bolsas.
En otro orden de cosas, pero sin salir de Cataluña, no podemos dejar de mencionar la importante operación de compra llevada a cabo por el operador madrileño de perfumerías Disperfum en tierras catalanas. Así, Disperfum ha entrado en el mercado catalán, concretamente en la ciudad de Barcelona, mediante la adquisición de 10 establecimientos a la cadena Perfumerías Ana, que seguirá operando con tres centros. Esta operación viene a confirmar el hecho de que dentro de la distribución de droguería y perfumería se está produciendo, al igual que en la distribución alimentaria, un imparable movimiento hacia la concentración.
Buscar en todo momento la mejor oportunidad de negocio, eso es lo que persiguen todas las empresas. Y sin duda, del 10 al 14 de marzo Barcelona ofrece una ocasión incomparable para lograr este objetivo.

