La economía mundial sigue lanzando señales de que el ciclo de crecimiento se acaba. La bolsa ha dado un importante susto a los inversores y se encuentra en un periodo de incertidumbre.
Si hacemos caso de los analistas, la situación que se vive en el mercado bursátil es un adelanto de lo que sucederá en la economía general, por lo que debemos esperar una época de “vacas flacas”. Esta situación de pesimismo en los mercados de las grandes cifras se está produciendo también a píe de calle. Así lo refleja el último estudio de la consultora Nielsen sobre la confianza del consumidor, que indica que un tercio de la población mundial espera una recesión en 2008, y casi la mitad de la población cree que aumentará el desempleo y la inflación.
La confianza en la evolución de la economía ha caído en 21 de los 48 países incluidos en el estudio global de Nielsen. Como casos concretos, cabe señalar que Italia es el país donde se produce la mayor caída (11 puntos en el último semestre) en el índice de confianza, mientras que Brasil, con unas subida de 13 puntos porcentuales, es donde más se ha incrementado la confianza en el futuro. Fruto de esta inquietud, la economía se ha situado como la segunda preocupación de los españoles, señalada como tal por un 41% de los encuestados, seis puntos más que hace seis meses y diez por encima de un año antes.
En la misma línea se sitúa el estudio del Observador Cetelem 2008 sobre percepciones económicas y comportamiento ante el consumo, que analiza las intenciones de compra en 13 países europeos. El informe muestra que el gasto pierde ocho puntos con respecto al ahorro y que, por primera vez, España se sitúa por debajo de la media europea en intención de consumo. Este informe concluye que los españoles prevén tiempos difíciles en los que la prioridad será volver al ahorro frente a la fiebre consumista de los últimos años.
También como previsión de futuro, siguen llegando señales que apuntan a que Grupo El Árbol mantiene su interés por la compra de las tiendas de Dinosol en Andalucía, Madrid y Canarias, en total 450 centros. Se trata de un tema que ha surgido en varias ocasiones tras el fallido intento del operador castellano y leonés de hacerse con Caprabo, y de que manifestase su interés por la compra de alguna compañía como la vía más rápida para crecer. En este sentido no hay que olvidar las declaraciones que, allá por el 2006, realizó Juan Pascual, director general de El Árbol, en las que manifestaba la intención de que la cadena alcanzase una facturación de 1.000 millones de euros en 2009.
Sin embargo, ahora parece que la cosa va más en serio, ya que han trascendido hasta las posibles cifras de la operación, que se situaría en torno a los 800 millones de euros, así como la forma de financiación. También parece que, en este caso y al contrario de lo que sucedió en el caso de la compra de Caprabo, todas las cajas de ahorro de Castilla y León (que controlan el 40% de la sociedad), dan el visto bueno a la operación y estarían dispuestas a financiarla. Aunque han surgido disputas sobre si éstas, al financiar parte de la operación, deberían tener más peso en el consejo. También es una señal favorable para las intenciones de El Árbol el hecho de que el fondo Permira, propietario de Dinosol, no haya salido al paso de las informaciones sobre la compra de las tiendas, como sí que hizo el pasado octubre, cuando sonaron campanas de compra.
Lo que está claro es que, de llegar a buen puerto la compra, Grupo El Árbol entraría en el club de los grandes y se situaría como el quinto operador en distribución alimentaria por nivel de facturación. Habrá que estar atentos.

