EXHIBICIÓN DE FUERZA EN MOMENTOS DE FLAQUEZA

La sombra de la crisis es alargada. El consumo está por los suelos. Las circunstancias son poco propicias para el comercio. No obstante, hay distintas formas de encarar esta situación y El Corte Inglés exhibe la suya propia con una demostración de fuerza en momentos de flaqueza. Flaqueza para el sector y flaqueza para el grupo, que, cabe recordar, redujo el pasado ejercicio 2008 su cifra de negocio un 3,5% y el beneficio neto un 46,7%.

A pesar de ello, y con la Navidad a la vuelta de la esquina, la compañía ha puesto en marcha dos nuevos centros comerciales con apenas 24 horas de diferencia entre una y otra apertura. La inversión acometida se eleva a 190 millones de euros y los empleos creados, siempre buena noticia, alcanzan los 1.144 puestos de trabajo. Dichas aperturas se han realizado en Éibar (Guipúzcoa) y Murcia, uniéndose a la acometida hace un par de meses en Salamanca. Entre ellas, hay que destacar el centro comercial de Murcia, que aúna en un mismo espacio un gran almacén El Corte Inglés y un hipermercado Hipercor. Lo cierto es que son malos tiempos para los hipermercados e Hipercor quiere entrar con buen pie y ganarse al consumidor con descuentos de hasta el 70% la segunda unidad dentro de una gama de más de 1.000 artículos.

Caramelos como los descuentos tratan de incentivar al consumidor, sumido en un profundo pesimismo. De hecho, el índice de confianza de los consumidores españoles, según el estudio de Nielsen, ha bajado en octubre dos puntos respecto al mismo mes del año pasado y se sitúa en 74 puntos, dos menos que la media europea y doce menos que la global. Lo peor es que la situación no tiene visos de mejorar, pues su confianza de cara al futuro en cuanto a sus finanzas personales y su situación laboral es más bien escasa. Y no hay nada peor que la inquietud y el miedo para el consumidor.
 
Además, los temores de los consumidores no se van con la Navidad. Otrora época de excesos y alegrías, ahora la mesura y la cabeza se imponen. Mala noticia para la distribución que el consumidor, tal y como apunta IRI en su informe sobre las estrategias de compra de la Navidad 2009, considere que va a gastar lo mismo que el año pasado en alimentación durante las fiestas. La noticia no sería tan mala si 2008 hubiera sido un buen año, pero lo cierto es que la crisis ya se dejó sentir las pasadas Navidades.
 
Así que, tal y como están las cosas, es tiempo de caramelos. El 50% de los encuestados por IRI en el citado informe tirará a base de promociones. La otra estrategia del consumidor para abaratar la mesa de Navidad es adquirir productos de marca del distribuidor (MDD). Así, el estudio de IRI concluye que el 90% de los encuestados comprará productos de marca propia al menos en alguna ocasión durante las fiestas. Anteriormente, cuando llegaban las Navidades, se podía decir aquello de “bueno, es una vez al año”. Ahora ni por esas. La MDD se sienta a la mesa y lo hace con la cabeza bien alta, que no es un invitado que se ha colado en la celebración, sino prácticamente uno más.
 
La marca propia es incluso un invitado de renombre, tal y como nos lo presenta Lidl, que ha fichado al chef Sergi Arola para decir a los españoles que esta Navidad el lujo es para todos. La asociación entre la marca del distribuidor y los productos selectos no es nueva, ahí esta Seleqtia de Eroski. Sin embargo, este mensaje dicho por uno de los principales operadores de descuento de nuestro país empieza a cambiar las cosas. Ya no se trata de vender precio solamente, sino decir al consumidor que compra bueno, además de barato. Que mejor época para hacer calar este mensaje que la Navidad.