¿ESPEJISMO O REALIDAD?

En espera de comprobar cómo se comportan los consumidores con la llegada de las vacaciones y el periodo de rebajas, lo cierto es que, de momento, la dinámica del comercio minorista continúa a la baja. Así, sus ventas registraron el pasado mes de mayo una caída del 6,5% a precios constantes, mientras que la media en lo que llevamos de año alcanza ya el 7%, según datos ofrecidos por el INE. El segmento más afectado es el de equipamiento del hogar, con una caída del 21,3%, mientras que la alimentación sufre un descenso del 6,5%.

Sin embargo, en esta travesía por el desierto, de repente ha aparecido un pequeño oasis que el tiempo dirá si es un simple espejismo o es realmente un brote verde, de esos que crecen en el jardín particular de la ministra de Economía. Así, un informe de TNS concluye que la cesta de la compra registró crecimientos positivos en el primer trimestre, un 1,6% en valor y un 2,8% en volumen concretamente.

Más allá del pequeño respiro que producen estos datos, lo cierto es que la hipótesis del espejismo cobra más fuerza que la del brote verde. Los sectores que han crecido son los imprescindibles, es decir, alimentación, bebidas, droguería y perfumería, mientras que el mercado de impulso y el textil continúan a la baja. Por otro lado, los factores coyunturales hay que tenerlos en cuenta, en tanto los consumidores salen menos y pasan más tiempo en casa, lo que se traduce en un aumento de la necesidad de comprar productos alimenticios y de limpieza para el hogar y el fondo de despensa empieza a necesitar reposición. Además, las diferentes campañas promocionales y la reducción de precios también han contribuido a este aumento de la cesta de la compra. No obstante, habrá que esperar a los datos del segundo trimestre y ver si se registran de nuevo crecimientos para poder empezar hablar, y siempre con cautela, de un inicio de la recuperación.

Inicio de recuperación, por cierto, que no será igual para todos, llegue cuando llegue. En cualquier discurso que trate sobre la crisis, siempre se trata de enseñar la parte positiva, esto es, las oportunidades de negocio que puedan surgir durante la misma. Una coyuntura económica negativa no implica solamente hacerla frente, sino que hay que ir un poco más allá y situarse debidamente para salir de ella en la mejor posición posible. En época de crisis, ya se sabe, surgen oportunidades únicas para comprar, y su aprovechamiento es una buena receta para sobrevivir a las turbulencias económicas y llegar de una sola pieza al final del túnel. No se sabe cuando la economía remontará el vuelo, pero Bon Preu parece situarse en una posición inmejorable para ser de los primeros en emprender el tan anhelado viaje a la normalidad.

Así, bajo este panorama, el operador catalán está en negociaciones para hacerse con el negocio de ITM Ibérica, filial del grupo francés Los Mosqueteros en nuestro país. En total, 53 supermercados pasarían a manos de la compañía catalana, en una operación que implicaría por un lado su expansión fuera de Cataluña (Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Murcia), y, por otra parte, dar un fuerte empujón a su actividad doméstica con la incorporación de alrededor de una treintena de centros.

Esta operación, de llegar a buen término, será fruto del buen hacer de Bon Preu, que le ha llevado en los últimos tres ejercicios a incrementar sus ventas un 25,7%. Su propia expansión orgánica, alguna compra esporádica (viene a la memoria algunos supermercados Champion) y, ahora, la más que probable adquisición de un importante operador situarán a la firma presidida por Joan Font i Fabrego con un volumen de más de 700 millones de euros y peleando con Condis por ser el cuarto distribuidor catalán por ventas (Lidl, Caprabo y Miquel son de momento inalcanzables), según el Anuario de la Distribución 2009-2010 de inminente aparición.