CONVERTIR LA CRISIS EN OPORTUNIDAD

Es hora de hacer balance de un año, el 2008, que para muchos ha sido para olvidar. Y es que si hay una palabra clave que ha marcado la evolución de los últimos doce meses ha sido la “crisis”.

 

 

Al principio negada y después usada como argumento, lo cierto es que la evidente degradación del sistema económico ha obligado a ajustar e incluso a cambiar muchas de las estrategias comerciales desarrolladas por las empresas hasta el momento.

Una de las primeras consecuencia de la crisis ha sido la desaceleración las ventas del comercio al por menor, que tal y como señala el último informe del Instituto Nacional de Estadística (INE), han caído durante el mes de noviembre un 9,6% a precios constantes, es decir, eliminando el efecto precios, con respecto al mismo mes del año anterior. En cualquier caso, los productos de alimentación son los mejor parados ya que han reducido su consumo un 5,6%, mientras que los no alimenticios bajan un 12,2%. De esta manera, la media del año hasta el mes de noviembre señala un descenso en las ventas al por menor del 5,5%, que se eleva hasta el 5,7% si eliminamos el efecto calendario, es decir, los días hábiles que presenta un año con respecto al otro.

Pero la crisis no sólo ha traído una reducción en el consumo, sino también un importante cambio en los hábitos de los consumidores. De esta manera, las principales consultoras han reflejado a través de sus informes tres tendencias generales a lo largo de 2008. La primera de ellas es una mayor frecuencia de compra, que va unida a cestas más pequeñas y de menor importe, algo que se observa por primera vez en cinco años. Por otro lado, se ha producido un importante incremento de las ventas de productos con marca del distribuidor, cuya cuota de mercado ha superado ampliamente el 30%. Por último, y quizá el dato más positivo para el sector de la distribución alimentaria, ha aumentado de forma importante el número de comidas que se realizan en el hogar, por lo que el consumo que se realizaba fuera de casa tiene que ser ahora cubierto con productos adquiridos en la distribución.

En el apartado empresarial, la crisis también ha tenido sus consecuencias. Quizá la más destacada sea la historia de ida y vuelta de Galerías Primero. La empresa aragonesa salió a la venta debido a la difícil situación que atraviesa uno de sus principales accionistas, el grupo inmobiliario Nozar, también acuciado por la crisis en este sector, y fue el grupo francés Auchan, quien a través de Supermercados Sabeco anunció su compra durante el verano. Pero nuevamente la crisis y las fuertes inversiones (y presumiblemente desinversiones) que tenía que realizar Sabeco le han llevado a retirarse de la operación, tal como detallamos en estas páginas. De esta manera Galerías Primero ha quedado en manos de la Caja de Ahorros de la Inmaculada (CAI), y pendiente de un plan de viabilidad para tratar de reconducir su difícil situación.

Otro de los movimientos que se han producido durante el año que acaba es el protagonizado por Carrefour, que se hizo con los establecimientos de la madrileña Comercial Superma, para reconvertirlos en Carrefour City. Por su parte, la especialista en congelados La Sirena ha iniciado su expansión por el norte del país con la compra de Congelados Basilio que operaba a través de 19 centros ubicados en Asturias y León.

 Por otro lado, el año que acaba de finalizar se ha caracterizado por el traspaso de centros entre los operadores. De entre ellos, y a modo de ejemplo, se puede hablar de los siete centros que compró Dinosol a Agrucan o del traspaso entre Eroski y Auchan de dos hipermercados.

Habrá que esperar para ver que nos depara el nuevo año, que se presenta difícil, pero que hay que afrontar convencidos de convertir en excelente aquello que ya se hace bien, mejorar en lo que se falla y trabajando duro, para convertir la crisis en oportunidad.