El Congreso AECOC’08 que ha celebrado en Barcelona su vigésimo tercera edición ha servido como reflejo de la situación actual. Las ponencias y el hilo conductor de las dos jornadas que ha durado este evento estaban estructuradas con el eslogan “Competir, Colaborar y Crecer”, con el ojo puesto en la difícil situación económica como telón de fondo. Sin embargo, la crisis ha pasado a ser la gran protagonista del Congreso y se ha convertido en el centro de todas las conversaciones y corrillos.
También entre los ponentes la economía actual y la difícil situación de las entidades de crédito han centrado gran parte de sus temáticas. Quizá las intervenciones que más han profundizado en este tema han sido las de los economistas Juan José Toribio y Emilio Ontiveros. Ambos han dado argumentos que invitan tanto al pesimismo como al optimismo, en función del parámetro que se tenga en cuenta. Así, ambos han coincidido en señalar que la economía española es una de las que más va a sufrir en 2009, con un crecimiento negativo que puede llegar hasta el 1% del PIB, debido a su dependencia del sector inmobiliario y a las grandes necesidades de financiación exterior. Por el lado contrario, destaca la importancia de nuestro sector servicios que se verá menos afectado por la crisis que el sector industrial y la fortaleza de los bancos españoles. En este sentido, en las dos ponencias se destacó la importancia que de ninguna entidad de crédito española se encuentre en este momento en la “UVI”, una lección positiva que se ha obtenido de las crisis bancarias sufridas a lo largo de nuestra historia. La inauguración del Congreso corrió a cargo del presidente de la Generalitat de Cataluña, José Montilla, que anunció la disposición del gobierno que él preside a adaptarse rápidamente a la nueva Directiva de Servicios, en la línea de la nueva ley de Comercio Minorista que anunció el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, y de la que ya se dio cuenta en Distribución Quincenal. Se trata, sin duda, de un importante giro en la política que hasta el momento venía desarrollando el gobierno catalán en el tema de la implantación de nuevas superficies comerciales. No obstante, habrá que estar atentos para comprobar si realmente se eliminan las trabas administrativas y finalmente se produce una competencia real en el sector de la distribución.

