Acabamos de comenzar un nuevo año y, como siempre que finaliza una etapa y comienza otra, hay que marcarse los objetivos para el nuevo periodo y hacer balance del anterior.
Ahora que toca hacer recuento de la caja de todo el año es donde se verá hasta qué punto la anunciada desaceleración en el consumo familiar ha afectado a las cuentas de las empresas de distribución. En este sentido, las primeras previsiones de ventas hechas públicas por las empresas antes de cerrar el ejercicio indican que la situación económica no ha lastrado en exceso sus resultados. Algunos ejemplos destacados son el 17% que espera elevar sus ventas Bon Preu, el 15% de incremento en la facturación que espera la asturiana Alimerka, o el 14% anunciado por Miquel Alimentació. Si bien, tampoco hay que olvidar que otras compañías como Grupo El Árbol o Pascual Hermanos han ido rebajando progresivamente sus previsiones hasta situarlas, ya con el ejercicio cerrado en el 0,9% y el 2%, respectivamente, tal y como publicamos en el presente número. Todavía habrá que esperar para conocer cuál será la tónica general.
Otro dato que se ha conocido recientemente y que no invita precisamente al optimismo es el de análisis de afluencia a las grandes superficies durante el pasado mes de diciembre. Según la compañía Footfall, el número de visitas a los centros comerciales en España cayó un 2,3% en diciembre de 2007 con respecto al mismo mes del año anterior. Únicamente la semana comprendida entre Nochebuena y Nochevieja aumentaron los visitantes a los locales comerciales, en concreto un 1,8% más que durante la misma semana del año anterior. Según los analistas, esta caída no tiene por qué significar un descenso en las ventas, sino que puede responder a que los compradores prefieren concentrar todas sus compras en una sola visita, además de que Internet está ganando cada día más terreno en las compras navideñas.
En el campo de los objetivos de cara al año que comienza, el primer paso lo han dado las diferentes comunidades autónomas al fijar el número de festivos comerciales para el año 2008. Ajustarse a los mínimos que exige la normativa estatal de 8 aperturas en festivos es la opción por la que han optado la mayor parte de los gobiernos regionales, con ligeras excepciones como es el caso de Canarias, donde se podrá comprar en 12 días de fiesta, Murcia, donde se han establecido 10 festivos como días comerciales o Canarias, con 9 días de fiesta hábiles para el comercio. Y una gran excepción, que rema al contrario que el resto de España, como es Madrid. En esta comunidad no sólo estarán abiertos los comercios un total de 22 días festivos (dos más que el año pasado), sino que además ha declarado el centro de la capital como zona de gran afluencia turística, por lo que los comercios de Sol y las calles aledañas podrán estar abiertas los 365 días del año.
La liberalización de los horarios comerciales es un tema que surge todos los años. Y las posiciones siempre son las mismas. Por un lado, los grandes centros comerciales reclaman mayor libertad para poder ofrecer un mejor servicio y mejorar la competencia, lo que ha de repercutir en una reducción de precios. Por otro, los supermercados y asociaciones de pequeños comerciantes muestran su conformidad con la actual legislación alegando que no son necesarias más aperturas para mejorar el servicio que se ofrece a los consumidores, mientras que un mayor número de aperturas lo único que trae aparejado son mayores costes de personal (lo que repercutiría al alza en el precio), además privar de descanso semanal a numerosos pequeños comerciantes.
En cualquier caso, cada uno deberá saber adaptarse para lograr que, una vez hecho el balance del ejercicio, el nuevo año pueda llegar a superarlo. Todo ello en un escenario que se presenta, cuando menos, complicado.

