Estamos en la época clave del año, unas fechas en las que muchos han depositado todas sus esperanzas de lograr remontar un año marcado por la crisis. Palabra maldita durante la primera mitad del año y de la que no nos hemos podido desprender en la segunda.
Sin embargo, hasta el momento todos los indicadores de comercio siguen arrojando datos nada esperanzadores. Por ejemplo, el Índice Experian FootFall de afluencia a centros comerciales muestra un nuevo registro negativo en octubre por tercer mes consecutivo. Así, los centros comerciales recibieron un 2,3% menos visitas que en el mismo mes del año anterior. Para el conjunto del año, las visitas a centros comerciales se han incrementado en un 0,9%, cuando el año pasado esta cifra era del 3,5%.
Por su parte, el índice del comercio al por menor del Instituto Nacional de Estadística (INE) en términos constantes, es decir, eliminando el efecto precios, registra un descenso interanual de sus ventas del 6,9% en el mes de octubre. Además, si se elimina el efecto calendario, es decir, el número de días hábiles de este mes con respecto al año pasado, el índice registra una disminución del 8%. Los productos de alimentación son los mejor parados, ya que únicamente caen un 3,1%, mientras que los productos no alimenticios bajan un 9,3%.
A la situación que se puede medir en cifras hay que sumar el aluvión de noticias negativas que recibe el consumidor todos los días y que no hacer otra cosa que agravar la situación, puesto que su ánimo y predisposición hacia la compra baja y baja, algo mucho más difícil de medir. Está por ver de qué manera pueden llegar a influir en su ánimo los últimos datos de inflación y del Euribor, que han registrado descensos en el último mes, así como si realmente surten efecto alguna de las medidas de reactivación del consumo, aunque esto parece más complicado.
En cualquier caso, hay que ver el lado positivo. No en vano, el sector de distribución de alimentación está siendo uno de los menos perjudicados por la crisis. De hecho, puede hasta encontrar oportunidades de negocio. Durante los últimos meses varias consultoras, como TNS, IRI o Nielsen están presentado diversos estudios que confirman un cambio de tendencia en la actitud de los consumidores.
A grandes rasgos, los principales cambios del consumidor son menos comidas fuera de casa y más en el hogar, por lo que hay una oportunidad de cubrir el vacío de esas comidas. También va más veces a hacer la compra, aunque cada vez haga cestas más pequeñas, esto presenta una oportunidad de atraer a nuevos clientes que antes hacían toda la compra en un mismo sitio. Otra de las principales características es la mayor presencia de marca de distribución en las compras y el ascenso de los establecimientos de descuento. Si embargo, aquellos centros que tienen un mejor “mix” de marcas entre la marca propia y las marcas de distribución son los mejor situados para atraer a los consumidores. Por último, se observa también un desplazamiento hacia los establecimientos de proximidad, por lo que éstos están mejor situados que los grandes centros para poder superar la situación. En este sentido, TNS ha presentado un informe en el que afirma que 4 de cada 10 españoles declara que ahora realiza más compras en establecimientos cercanos.
En definitiva, lo que hacen estos estudios es reflejar que el consumidor es cambiante y que se adapta a las nuevas situaciones, lo mismo que tiene que hacer la distribución si quiere aprovechas las oportunidades de negocio que se le pueden presentar, o por lo menos no perderlas. En definitiva, trabajar con ilusión para conseguir atrapar al consumidor.

