La finalización de la relación de interproveedor entre Bonnysa y Mercadona está motivada por los diferentes puntos de vista que ambas compañías tienen respecto a la gestión de sus respectivas actividades
Mercadona y Bonnysa han acordado finalizar la colaboración comercial que mantienen desde el año 2003, en que Bonnysa se convirtió en interproveedor. La resolución de este acuerdo comercial que les vincula se hará de forma progresiva y tendrá una duración de tres años, desde el presente ejercicio 2013 hasta 2016, inclusive. En virtud de este compromiso, Mercadona reducirá gradualmente el volumen de sus compras a Bonnysa, que en el año 2016 habrá dejado de ser definitivamente interproveedor de la compañía pero que se mantendrá como proveedor.
La finalización de la relación de interproveedor entre Bonnysa y Mercadona está motivada por los diferentes puntos de vista que ambas compañías tienen respecto a la gestión de sus respectivas actividades y al impulso de los proyectos futuros encaminados al desarrollo de las categorías gestionadas por Bonnysa. Si bien, en el cumplimiento de las responsabilidades adquiridas con sus interproveedores, tal y como está estipulado en los acuerdos de buenas prácticas comerciales firmados entre Mercadona y sus interproveedores, se procederá a realizar un desenganche progresivo, opción que permite que ambas empresas puedan adoptar sus nuevas decisiones de forma planificada durante dicho periodo.
Bonnysa, con sede en San Juan (Alicante), se fundó en 1956 y está especializada en el cultivo y comercialización de tomates y frutas tropicales, a lo que cabe sumar su proyecto más reciente bajo la marca Chanita: tomates y frutas deshidratadas, frutas frescas cortadas, pastas untables, zumos funcionales y recetas tradicionales envasadas en tarros, tarrinas y botellas.
Con una producción superior a las 100 toneladas al año, Bonnysa cuenta con una amplia cartera de clientes. En 1999 inició su relación con Mercadona y en 2003 se convirtió en interproveedora de tomates y plátanos de Canarias a través de dos centros de maduración y envasado en Mutxamel (Alicante) y Granadilla de Abona (Tenerife) para, posteriormente, iniciar también la comercialización de piña, kiwi, papaya y mango.

