RUGE aterriza en Madrid: Rubén Iborra abre RUGE La Barra en la Plaza de la Lealtad


La nueva taberna contemporánea lleva al centro de Madrid las raíces levantinas del chef, con tapas frías y calientes, panecicos, arroces, brasas y un almuerzo de media mañana que recupera la cultura murciana del aperitivo.

RUGE La Barra abre sus puertas en el número 3 de la Plaza de la Lealtad, a pocos pasos del Paseo del Prado y frente al Retiro. El chef murciano Rubén Iborra elige uno de los enclaves más reconocibles de Madrid para su segundo proyecto: una taberna contemporánea que acerca a la ciudad la cocina de producto, los arroces y el fuego que han definido RUGE La Jarosa, incorporado a la selección de la Guía Michelin en 2025 y 2026.

La ubicación da forma al nuevo restaurante. Rodeado de museos, hoteles, oficinas y algunos de los paseos más transitados de la capital, RUGE La Barra está concebido para integrarse en distintos momentos del día: el almuerzo levantino de media mañana, el aperitivo, una comida alrededor de un arroz, una cena informal o una copa. La barra y la terraza favorecen ese uso ágil y espontáneo, mientras el reservado permite organizar encuentros de carácter privado.

Una carta de raíces levantinas

La carta de RUGE La Barra posee identidad propia y se organiza en tapas frías y calientes, panecicos y arroces. Parte de las raíces, los recuerdos familiares y las costumbres de Rubén Iborra, interpretados desde una taberna de producto de gama alta. El resultado combina recetas reconocibles con una selección cuidada de carnes, pescados, mariscos, salazones y ahumados.

Entre sus platos representativos figuran las alcachofas en salsa, la tabla de ahumados, el marisco y los huevos camperos con parmentier y trufa. En el apartado de arroces se incorpora el arroz de conejo y caracoles y regresa el caldero de Tabarca, disponible por encargo con un mínimo de 48 horas de antelación. La oferta se amplía con montados y bikinis, además de postres tradicionales murcianos como los paparajotes y el tocino de cielo.

La cocina mantiene la red de proveedores y colaboradores de confianza de RUGE. Discarlux suministra las carnes; Pescados Palacios, el producto del mar; y Estrella Galicia continúa como socio principal del proyecto. Esta continuidad permite trasladar a Madrid el criterio de compra y la atención a la materia prima de La Jarosa sin reproducir su carta ni su formato.

El almuerzo murciano llega a Madrid

RUGE La Barra abre desde las 12.00 horas para recuperar una costumbre muy arraigada en Murcia: el almuerzo de media mañana. No se trata de la comida del mediodía, sino de ese encuentro previo en torno al vermut, la manzanilla o un Aperol, acompañado de mariscos, ahumados, embutidos y otros bocados de barra. La propuesta reivindica el aperitivo como un momento con entidad propia y como una forma relajada de acercarse al restaurante.

La bodega conserva a Juan Gil y El Grifo como dos de sus referencias de confianza e incluye vinos de la casa elaborados junto a Familia Gil. A ellos se suman el vermut de la casa y dos nuevas incorporaciones de Bocamanga, además de cerveza de bodega de Estrella Galicia, generosos, combinados y cócteles.

 Un espacio pequeño con varias formas de vivirlo

El interior, unas 20 plazas entre barra y contrabarra y un reservado para un máximo de ocho. En el exterior, la terraza cuenta actualmente con unas 25 plazas sentadas, un chill out para otras diez personas y mesas altas que permiten adaptar el conjunto a cada servicio.

A finales de octubre está prevista la instalación de una pérgola climatizada, además de mantener un espacio al aire libre para personas que quieran ir acompañadas de sus animales, que transformará la terraza en un salón exterior, con estufas para los meses fríos y climatización para el verano. Hasta entonces, funciona como una terraza delimitada al aire libre.

El reservado, denominado La Mesa, acoge entre dos y ocho comensales y ofrece servicio dedicado, baño propio y vistas directas a la cocina. Funciona con (solo política) política de cancelación y un consumo mínimo de 100 euros por persona. Para grupos y eventos, el departamento de eventos diseña menús personalizados según las necesidades de cada cliente; el restaurante no trabaja con menús cerrados de carácter habitual.

«Queremos que RUGE La Barra sea un lugar de confianza: venir a almorzar, tomar algo en la barra, compartir uno de nuestros arroces o volver otro día por un motivo completamente distinto y seguir encontrando nuestra manera de entender la cocina», explica Rubén Iborra.

Rubén Iborra, técnica, viajes y memoria

Nacido en Murcia en 1977, Rubén Iborra es chef y tecnólogo alimentario. Su trayectoria, de más de dos décadas, se ha desarrollado dentro y fuera de España, con experiencias y viajes por destinos como Tokio, Lima, Copenhague, Buenos Aires y Bangkok. En Madrid estuvo al frente de Chirashi antes de poner en marcha RUGE junto a su mujer, Jennifer Ini, en el entorno del embalse de La Jarosa, en Guadarrama.

En RUGE La Jarosa, hoy presente en la selección de la Guía Michelin, Iborra consolidó una cocina mediterránea marcada por los arroces, la brasa, el marisco y ciertas influencias internacionales. RUGE La Barra prolonga esa trayectoria desde un lenguaje urbano, más próximo al gesto cotidiano de pedir en la barra y compartir.