Desde 2001, Relais & Châteaux Orfila ha convertido un palacete madrileño en un referente de hospitalidad íntima, patrimonio y arte de vivir madrileño
Hay hoteles que alojan viajeros y otros que terminan formando parte de la memoria emocional de una ciudad. Desde hace 25 años, Relais & Châteaux Orfila pertenece a esta última categoría. Integrado en la prestigiosa asociación internacional desde 2001, el hotel ha construido una manera singular de entender el arte de recibir y hacer sentir al huésped en la capital: reservada, atemporal y profundamente personal.
Ubicado en un palacete del siglo XIX en el barrio de Chamberí, Hotel Orfila se ha consolidado como uno de los grandes referentes de la hotelería independiente en España. Un refugio que, lejos de las tendencias efímeras y del lujo ostentoso, ha seducido durante décadas a viajeros internacionales – como Hubert de Givenchy o Carlolina de Mónaco - figuras de la cultura, diplomáticos y huéspedes habituales que encuentran en él una experiencia difícil de replicar: la sensación de habitar una gran residencia privada en Madrid.
25 años compartiendo la filosofía Relais & Châteaux
Cuando Hotel Orfila abrió sus puertas en 1999, lo hizo con una vocación muy clara: incorporar a Madrid un proyecto hotelero alineado con la visión de Relais & Châteaux, donde autenticidad, carácter y sofisticación convivieran con una hospitalidad cercana y emocional.
Grandes conocedores de la asociación a través de sus viajes y estancias internacionales, la propiedad encontró en Relais & Châteaux una manera de entender el lujo profundamente vinculada a la identidad de cada lugar y al valor de las experiencias personales. Apenas dos años después de su apertura, Orfila pasaba a formar parte de esta prestigiosa red internacional, convirtiéndose en uno de sus establecimientos emblemáticos en España.
“Cuando iniciamos este proyecto queríamos crear un hotel con alma propia, donde cada huésped sintiera la cercanía y la autenticidad de una verdadera casa”, señala Gabriel García, fundador y propietario del hotel. “Formar parte de Relais & Châteaux durante estos 25 años ha significado compartir esa visión con una comunidad internacional que valora la excelencia desde la personalidad y no desde la uniformidad”.
Arte, patrimonio y el alma de una gran residencia madrileña
Más que un hotel, Orfila transmite la sensación de una casa vivida, marcada por el arte, la memoria y el gusto por las piezas con historia. Durante la recuperación del palacete, la propiedad incorporó parte de su colección privada de antigüedades, pinturas y mobiliario europeo del siglo XIX, creando una atmósfera donde cada estancia posee identidad propia.
Grabados, cerámicas, textiles y obras de arte dialogan con la intervención de Lorenzo Castillo, responsable de un interiorismo que ha contribuido a definir la personalidad estética del hotel.
El jardín interior, los salones y las zonas comunes completan un universo sereno y sofisticado que ha convertido a Relais & Châteaux Orfila en uno de esos lugares que muchos viajeros descubren una vez y después buscan repetir cada vez que vuelven a Madrid.
Gastronomía y el arte de detener el tiempo
La colaboración entre Relais & Châteaux Orfila y el chef Mario Sandoval surge de una afinidad compartida en la manera de entender la gastronomía y la alta cocina: respeto por el producto, sensibilidad culinaria y conexión con el territorio.
El chef —cuyo restaurante Coque también forma parte de Relais & Châteaux— firma la propuesta gastronómica del hotel, que encuentra su máxima expresión en El Jardín de Orfila, uno de los jardines secretos más especiales de la ciudad.
Esa esencia cobra especial relevancia en las cenas celebradas en El Jardín de Orfila. Allí, entre vegetación y luz tenue, los comensales disfrutan de una velada donde la alta gastronomía, el ritmo pausado y la atmósfera serena convierten cada velada en un momento profundamente sensorial.
Dos hoteles, una misma manera de entender la hospitalidad
La relación con Relais & Châteaux se amplió en 2018 con la incorporación de Heritage Madrid Hotel a la asociación, consolidando así un proyecto hotelero unido por una misma filosofía: la defensa de la autenticidad, la excepcionalidad en el servicio y el profundo respeto por la identidad y el carácter de cada destino.
“Asumir la gestión de Relais & Châteaux Orfila implica dar continuidad a un proyecto familiar con una identidad muy definida, preservando aquello que ha convertido al hotel en un icono en la capital y evolucionándolo de forma natural para seguir respondiendo a las nuevas expectativas de nuestros huéspedes”. añade Verónica García, CEO de Relais & Châteaux Orfila.
Para Relais & Châteaux, Hotel Orfila ocupa además un lugar destacado dentro de su presencia en España. En palabras de Gonçalo Narciso, delegado de la asociación para España y Portugal: “Hotel Orfila encarna de forma admirable los valores de Relais & Châteaux: autenticidad, hospitalidad independiente, elegancia discreta y una profunda conexión con su destino. Estos 25 años son el reflejo de una casa que ha sabido preservar su alma, su historia y su lugar único en Madrid.”








