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Viernes 15 de noviembre de 2019
18/10/2019
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Cruz de Alba, un vino de autor en la milla de oro de la Ribera del Duero

 
 
   

La bodega de Cruz de Alba se encuentra en la vallisoletana localidad de Quintanilla de Onésimo, en el corazón de la Ribera del Duero. En las apenas 40 hectáreas de extensión del viñedo se obtiene toda la producción de la firma, que presume de unos vinos marcados de personalidad y excelencia. La calidad de estos Ribera del Duero es consecuencia de un minucioso sistema de producción, ideado por su enólogo, Sergio Ávila, referente nacional por su aplicación de la viticultura ecológica, regida por los principios de la biodinámica y de la agrohomeopatía, todo ello de manera artesanal y evitando el empleo de productos químicos. Una nueva manera de comprender el vino, siempre con el máximo respeto al entorno natural, a la que cada vez se le suman más adeptos.

La historia de esta bodega boutique se remonta hasta 2003, fecha en la que Cruz de Alba nació bajo el amparo del grupo familiar Zamora Company. Es en 2006 cuando Ávila se incorpora al proyecto, y comienza a emplear su metodología para obtener unos vinos únicos y singulares, innovando cada año en un proceso de evolución constante, hasta llegar a lo que es hoy, una destacada bodega de Ribera del Duero certificada por el Consejo de Agricultura Ecológica de Castilla y León.

Los viñedos de Cruz de Alba, localizados en una privilegiada ubicación, son otra de las claves de éxito de la marca. Es aquí, en Padilla de Duero, un municipio vecino a Quintanilla de Onésimo situado en una región conocida como la milla de oro de Ribera de Duero, donde encontramos unas condiciones inmejorables para la producción del vino. Situados a 700 metros de altura, de los viñedos de Cruz de Alba obtenemos el 100% de la producción total, que se distribuye en diferentes plantaciones de tempranillo, desde los 15 hasta los 70 años de edad. Mención especial merece el viñedo Finca Los Hoyales, una microparcela de 1,8 hectáreas con cepas plantadas hace más de 60 años, donde tiene su origen el vino más exclusivo de la bodega, el excepcional Finca Los Hoyales.

En este paraje incomparable nacen los vinos de Cruz de Alba, que en su proceso de elaboración adquieren la esencia que les acompañará durante toda su vida. El respeto a la naturaleza como piedra angular del proyecto se traduce en un cultivo sostenible y con una mínima intervención en la tierra, que da como fruto unos vinos naturales desde su origen con un sabor, color y aroma marcados exclusivamente por la acción de la naturaleza sobre los cultivos.

SERGIO ÁVILA, DONDE NACEN LAS IDEAS

El artífice de toda esta obra es Sergio Ávila, enólogo de Cruz de Alba, quien lleva desde 2006 implementando sus particulares métodos y conocimientos en aras de lograr un vino con personalidad propia.

Ávila, padre de dos hijos, es ingeniero agrónomo, y su curiosidad le llevó a interesarse por el mundo de la kinesiología. Desde ese momento, decidió aplicar estas técnicas en su campo de acción, la enología, creando así un nuevo concepto, el de “agrohomeopatía”, que consiste en establecer una relación muy directa y natural con cada planta. Tal es su compromiso con esta metodología, que no duda en afirmar que su vida “ha seguido un camino paralelo a la evolución de Cruz de Alba”, de modo que él mismo emplea diferentes remedios naturales en su entorno familiar, tal y como haría en el viñedo.

El enólogo de Cruz de Alba nació en Quintanilla de Onésimo, por lo que su condición de local le convierte en máximo conocedor del terreno. Un terreno al que trata con el máximo cariño y respeto, porque, como él mismo afirma, “Entendiendo cómo funcionan las plantas se pueden hacer las cosas de otra manera, con un poco más de empatía y sentimiento. La planta es el reflejo de la situación del suelo, por lo que un suelo lo más equilibrado posible nos va a dar una planta más equilibrada, y, en consecuencia, un mejor vino”.

Pero, ¿cómo logra Ávila relacionarse con el viñedo? Para Sergio es prioritario establecer una comunicación con el viñedo y saber comprender las necesidades de las viñas, el suelo o las plantas. Ávila sostiene que las plantas reaccionan con su entorno y son capaces de percibir la energía del mismo, por lo que resulta fundamental conectar con el viñedo y saber entender el sistema energético que desprende.

Otra característica de la metodología de Ávila es la no utilización de productos químicos, de modo que cualquier plaga, hongo, o demás bacteria nociva se combate de manera natural. Prescindir de todo aquello que no sea natural, medir la energía del viñedo o “humanizar” las plantas son algunas de las pautas que Sergio Ávila sigue y que hacen de Cruz de Alba un vino único y con un carácter inconfundible.

LOS VINOS

• Cruz de Alba Crianza: Se produce en pequeñas cantidades y cada botella está numerada. La uva se recoge a mano y se fermenta en depósitos pequeños con labores de bazuqueo manual, envejeciendo después en barricas de roble francés durante 15 meses con el conocido como sistema de tercios (un tercio de la crianza se desarrolla en barricas nuevas, otro tercio en barricas de un solo uso, y otro tercio en barricas de dos usos. Tras el embotellamiento el vino permanece entre 8 y 10 meses en la botella. El resultado es un vino de perfil afrutado, moderno, que condensa la excelencia de la Ribera del Duero con el sello personal de Cruz de Alba.

• Cruz de Alba Reserva: Procedente de la zona más arenosa del viñedo Finca Los Hoyales, Cruz de Alba Reserva es un Tempranillo elegante y sedoso, de corte moderno. Equilibrado y complejo, representa la esencia de un nuevo estilo en la Ribera del Duero. Después de la fermentación a temperatura controlada, este vino permanece 20 meses en barricas de roble francés, también con el sistema de tercios. Tras este proceso, el vino descansa varios meses en botella antes de salir al mercado.

• Finca Los Hoyales: Nace de los viñedos más antiguos de la finca. Se vendimia de forma manual con selección de racimos en campo, y un despalillado suave antes de comenzar su elaboración con un suave bazuqueo manual en la barrica. La fermentación alcohólica no se realiza en depósitos, sino directamente en barricas de roble de 500 litros. Posteriormente, la fermentación maloláctica se realiza también en esas mismas barricas de roble francés nuevo. Una vez concluido este proceso, el vino permanece en la barrica criando sobre sus lías durante 22-24 meses sin trasiegos, únicamente con un suave removido periódico. Finalmente se embotella sin filtrar, donde reposa 10 meses antes de su presentación. Todo este proceso da como resultado un resultado un extraordinario vino de autor, elegante, complejo, sutil y delicado, alejado de los estándares tradicionales de los vinos en la Ribera del Duero, y llamado a convertirse en uno de los grandes vinos españoles de los próximos años.

 

Sobre Bodegas Cruz de Alba

Bodegas Cruz de Alba, comenzó su primera elaboración en el año 2003. Situada en el entorno de Peñafiel, cuenta con 40 hectáreas de viñas, cuya plantación comenzó en 1963, en espaldera y a una altura de 700 metros de altitud en suelos franco arenosos muy pobres. El viñedo cuenta con unas condiciones inmejorables para la producción de vino de calidad. Además, existe una considerable proporción de viña vieja, lo que ayuda a la hora de obtener vinos con un marcado carácter. Una bodega que basa su filosofía en el respeto por el medio ambiente y el entorno que la rodea.

www.cruzdealba.es 


Sobre Zamora Company

Zamora Company es una compañía española de capital 100% familiar, que elabora y comercializa licores y vinos de alto valor añadido, orientada a la satisfacción del cliente y a la creación y desarrollo de marcas premium.

Con participación en más de 80 países, Zamora Company está formada por un experimentado equipo internacional de más 350 personas y un extenso portfolio de marcas Premium, con plantas de producción en España, Italia, EE.UU y República Dominicana, y con una facturación anual de € 196M.

Zamora Company es propietaria de Marcas de reconocido prestigio internacional como Licor 43, Bodegas Ramón Bilbao, Limoncello Villa Massa, Martin Miller´s Gin, Sangría Lolea, Mar de Frades, Patxarán Zoco, Cruz de Alba, Thunder Bitch y Orujos El Afilador, a las que hay que sumar las marcas distribuidas y participadas que componen el portfolio de productos de la compañía familiar: Matusalem, Tequila José Cuervo o Bushmills, entre otras.

www.zamoracompany.com 



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