• El volumen de facturas electrónicas emitidas en el sector retail representó el 23,14% del total nacional, sólo por detrás del sector industrial que alcanzó el 28,31% • El papel de la factura electrónica en el sector se ha intensificado en el último año, impulsando la eficiencia y agilizando las operaciones comerciales en un contexto cada vez más digitalizado
SERES, compañía pionera y especialista en Intercambio Electrónico seguro de Documentos, ha publicado una nueva edición de su “Estudio comparativo del uso de la factura electrónica en España” correspondiente al ejercicio 2022, donde se incluye un análisis completo de la emisión y recepción de documentos por comunidades autónomas, tamaños de empresa y sectores de actividad en España en el periodo comprendido entre 2021 y 2022.
Los datos de este informe actualizan los correspondientes al año 2021 que, a diferencia de estudios publicados en años anteriores, se contextualizan como antesala a la aprobación de la Ley Crea y Crece, en vigor desde el 19 de octubre de 2022, que establece la obligatoriedad de emitir facturas electrónicas entre empresas y autónomos. Una medida a la que tendrán que comenzar a acogerse progresivamente a partir de 2024.
El estudio revela que el sector retail fue uno de los más activos en el uso de la factura electrónica durante el año pasado. Así, el volumen de facturas electrónicas emitidas en el sector retail representó el 23,14% del total nacional, sólo por detrás de la industria (28,31%).
El número de e-facturas recibidas registró unas cifras ligeramente superiores en este periodo. En concreto, el sector retail concentró un 27,37% del total de facturas electrónicas recibidas a nivel nacional. Este ranking estuvo liderado por el sector comercial, con un 41,93% del total. Ambos segmentos coparon más de la mitad de la mitad de las facturas que fueron recibidas en el último año.
Por otra parte, el estudio de SERES detalla que las empresas emisoras y receptoras de facturas electrónicas relacionadas con el sector minorista han incrementado su actividad. En 2022, las empresas emisoras representaron el 27% del conjunto nacional, mientras que un 30,55% correspondió a empresas receptoras de esta herramienta.
Las empresas pertenecientes al sector industrial fueron las más activas en términos de emisión y recepción de facturas electrónicas, con un 27,75% y un 36,70%, respectivamente.
Alberto Redondo, director de Mass Market en SERES, afirma: “Este informe revela de manera concluyente el profundo impacto de las facturas electrónicas en el retail. En un mundo cada vez más digitalizado, el empleo de esta herramienta digital ha emergido como un factor determinante en la aceleración y mejora de las operaciones comerciales en las empresas. Este cambio disruptivo no ha hecho más que redefinir la manera en que las empresas del sector operan, agilizando los flujos de trabajo y las transacciones financieras, y facilitando una mayor colaboración y sincronización en toda la cadena de suministro, situando al sector en una posición ventajosa para liderar el camino hacia una economía más sostenible”.
Datos nacionales
El informe refleja que, en los ámbitos B2B, B2G y B2C, el volumen total de facturas electrónicas intercambiadas alcanzó las 379.203.250, un 22,77% más que en 2021. En concreto, el ámbito B2B encabezó el ranking con un total de 339.987.782 facturas electrónicas emitidas en transacciones comerciales entre empresas, una subida del 31,98% en comparación con 2021, lo que se traduce en 82.382.249 facturas electrónicas más.
Por otro lado, el estudio recoge las causas positivas que otorga el uso de la factura electrónica en el medioambiente que, sumado al ahorro de tiempo y material que este recurso conlleva, supone un ahorro significativo en costes para las compañías. Así, el uso de la factura electrónica en 2022 contribuyó al ahorro de 2.942.617.220 de euros en costes de gestión y evitó un uso de papel equivalente a 16.486 pinos, ahorrando un 30% en términos medioambientales y un tiempo en horas de trabajo equivalente a 740 años laborales. Finalmente, el uso de la factura electrónica en 2022 contribuyó al ahorro de más de 2.600 millones de euros en costes de gestión en entornos B2B, un 25,32% más respecto al ejercicio anterior.
Las claves: aumenta el uso de la factura electrónica en entornos B2B con el sector terciario y las pequeñas empresas a la cabeza
La expansión de la factura electrónica en España viene explicada en parte por el aumento de la digitalización empresarial tras la pandemia. La Ley de Creación y Crecimiento impulsada por el Gobierno de España, que entró en vigor el 19 de octubre de 2022, introduce como novedad la obligatoriedad de uso de la facturación en las relaciones comerciales entre empresas privadas y profesionales del sector con el fin de impulsar el emprendimiento y el desarrollo empresarial. Esta normativa será obligatoria en la primavera de 2024 para empresas y autónomos que facturen más de 8 millones de euros, y para las demás en la primavera de 2025. Esto hace prever que el avance de la e-factura seguirá creciendo, convirtiéndose en una oportunidad única para agilizar, mejorar la eficiencia de las empresas y optimizar recursos.

