El 78% de los consumidores ya prescinde del efectivo y obliga a las pymes a acelerar la digitalización de los pagos

La transformación de los hábitos de consumo está situando a la digitalización de los pagos como una prioridad estratégica para las pequeñas empresas. Según la encuesta ‘Métodos de pago: La decisión definitiva’ 2026, elaborada por la empresa de soluciones de pago PaynoPain, el 78% de los consumidores ha dejado de utilizar el efectivo en su día a día y apuesta principalmente por las tarjetas de pago y los monederos digitales.

En concreto, las tarjetas se consolidan como el medio de pago preferido para el 47,39% de los consumidores, mientras que los wallets móviles ya son la opción elegida por el 28,99%. Esta evolución está obligando a las micropymes y pequeñas empresas a replantear sus procesos de cobro para adaptarse a un cliente que demanda inmediatez, comodidad y experiencias de compra sin fricciones.

Con motivo del Día Internacional de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas, que se celebra el próximo 27 de junio, el estudio pone de manifiesto que la digitalización de los pagos ha dejado de ser una ventaja competitiva para convertirse en un requisito básico para mantener la competitividad.

Uno de los principales desafíos para las pymes es evitar la pérdida de ventas por la falta de opciones de pago. Según el informe, el 19% de los consumidores abandonaría una compra online si no encuentra su método de pago preferido. La integración de soluciones que permitan pagar mediante tarjetas, transferencias inmediatas, Bizum o wallets digitales se ha convertido, por tanto, en un elemento determinante para mejorar la conversión y ampliar el alcance comercial de las empresas.

La experiencia de compra también se ha convertido en un factor crítico. Más de la mitad de los consumidores (54%) prioriza la comodidad en el momento del pago y un 14% sitúa la rapidez como el principal atributo. La disponibilidad de métodos de pago adaptados a estas preferencias reduce las fricciones en el proceso de compra y disminuye el riesgo de abandono en el último paso del checkout.

La seguridad constituye otro de los grandes retos. El estudio revela que el 69% de los usuarios abandonaría su carrito de compra si no confía plenamente en la seguridad del comercio electrónico. En este contexto, la implantación de soluciones de pago certificadas y alineadas con normativas como la PSD2 se presenta como una herramienta clave para reforzar la confianza del consumidor y proteger tanto la reputación como la estabilidad financiera de las empresas.

Asimismo, la evolución de los hábitos de consumo continúa acelerándose. Según la encuesta de PaynoPain, el 53,9% de los consumidores ha modificado sus preferencias en los últimos años hacia métodos de pago más tecnológicos, una tendencia que está redefiniendo las exigencias del mercado y obligando a las pymes a acelerar su transformación digital.

Para el tejido empresarial de retail y gran consumo, la conclusión es cada vez más clara: la digitalización de los pagos ya no debe contemplarse únicamente como una mejora operativa, sino como una inversión estratégica para garantizar la competitividad y responder a las nuevas expectativas de los consumidores.