Un informe de NIQ revela que las semanas decisivas del torneo impulsaron un crecimiento del 5% en volumen del mercado de gran consumo, con fuertes incrementos en categorías vinculadas al consumo compartido y la conveniencia.
El Mundial de Fútbol 2026 no solo ha dejado un impacto deportivo con la victoria de la selección española, sino también un importante efecto en el consumo de los hogares. Según el último informe elaborado por NIQ, las dos últimas semanas del campeonato concentraron el mayor impulso para el sector de gran consumo, con un incremento del 5% en volumen respecto al mismo periodo del año anterior, impulsado por las reuniones en los hogares para seguir los encuentros de "La Roja".
El estudio pone de manifiesto que el denominado "efecto Mundial" se intensificó a medida que avanzaba la competición, especialmente desde las semifinales, cuando aumentaron las compras de productos asociados al consumo compartido, la rapidez de preparación y el ocio doméstico. Antes del torneo, un 89% de los aficionados ya manifestaba su intención de seguir los partidos desde casa, una tendencia que terminó reflejándose en la composición de la cesta de la compra.
Las categorías que registraron los mayores crecimientos fueron los platos cocinados y precocinados, con un aumento del 10,9% en volumen durante las semanas 28 y 29 de 2026. Muy cerca se situaron los productos congelados, que crecieron un 10,6%, mientras que el sector de bebidas avanzó un 8,5%.
También mostraron una evolución positiva otras familias de productos habituales en las reuniones sociales, como los quesos (+5,5%), los derivados lácteos (+4,5%), las conservas (+4,3%) y la charcutería (+2,5%).
Isotónicas, pizza y hielo, entre los grandes protagonistas
El análisis por categorías refleja una clara preferencia por productos de consumo inmediato y fáciles de compartir. Dentro del segmento de bebidas, las isotónicas lideraron el crecimiento con un incremento del 18,3%, seguidas del agua sin gas (+10,4%), el bitter (+9,3%), la cerveza (+8%) y las bebidas de cola (+7,5%).
En congelados y productos de frío, las bases de pizza protagonizaron el mayor avance, con un incremento del 27,1%, mientras que las ventas de hielo crecieron un 18,4% y las patatas congeladas un 13,1%.
Por su parte, los productos refrigerados y de conveniencia también experimentaron una fuerte demanda. El sushi registró un crecimiento del 16,6%, seguido de las pizzas refrigeradas (+15,2%), la tortilla preparada (+11,8%) y los productos panificados (+11,3%).
Stephane Roger, Customer Success Director de NIQ para España, destaca que "los datos confirman que los eventos deportivos de gran escala modifican temporalmente las prioridades de gasto de los hogares, favoreciendo el consumo de conveniencia, snacking y los productos diseñados para compartir. El efecto es aún más visible a partir de la semifinal del equipo español".
Para el sector del gran consumo, el estudio pone de relieve la capacidad de los grandes acontecimientos deportivos para dinamizar determinadas categorías y generar oportunidades comerciales, especialmente en aquellas vinculadas al consumo en el hogar, la conveniencia y el ocio compartido.


